El Observatorio Permanente de la Inmigración (OPI) ha publicado los últimos datos sobre extranjeros con residencia en España.
A 31 de diciembre de 2025, había algo más de 7,5 millones de personas con documentación en vigor, un 4,5% más que en 2024. El mayor aumento corresponde a quienes poseen autorización de residencia, que subió un 60% desde 2018 hasta 3.497.284 personas.
En diciembre de 2018, los extranjeros con autorización eran 2.175.250, cifra que se disparó en siete años hasta los últimos registros. La nacionalidad con mayor representación es la marroquí, con 862.190 personas con residencia a finales de 2025.
Casi uno de cada cuatro extranjeros con autorización de residencia en España es de Marruecos, según los datos del OPI. Estos números se registran antes de la regularización masiva de inmigrantes que planea el Gobierno español en 2026.
PSOE y Podemos acordaron a finales de enero una regularización que posteriormente aprobó el Consejo de Ministros. Pedro Sánchez ha concedido residencia a 1,3 millones de extranjeros desde 2018 hasta diciembre de 2025, sin contar la nueva regularización. La medida pretende beneficiar inicialmente a 800.000 personas en situación administrativa irregular que residan antes del 31 de diciembre de 2025.
PSOE y Podemos acordaron a finales de enero una regularización que posteriormente aprobó el Consejo de Ministros
El cálculo preliminar indica que podrían regularizarse más de medio millón de personas, y hasta 300.000 más mediante arraigo. La figura del arraigo permitirá también incluir a familiares de los beneficiarios en la regularización, según el Ejecutivo. Los beneficiarios deberán acreditar al menos cinco meses de estancia en España para acceder a la residencia.
Para demostrar la permanencia se podrán aportar documentos como el padrón o certificados de asistencia a citas médicas. Otros documentos aceptables incluyen informes de recursos sociales, contratos de alquiler o justificantes de envío de dinero. Billetes de transporte y otras pruebas de movilidad también serán válidos para acreditar la estancia mínima exigida.
El Gobierno asegura que esta regularización permitirá una integración más ordenada y acceso a derechos básicos para los extranjeros. El incremento de residentes extranjeros y la regularización masiva podrían tener impacto en servicios públicos, educación y sanidad. A finales de 2025, el crecimiento sostenido refleja una tendencia constante en los últimos años hacia una población más diversa.
PSOE y Podemos acordaron a finales de enero una regularización que posteriormente aprobó el Consejo de Ministros
El plan de regularización también busca controlar la inmigración irregular y ofrecer seguridad jurídica a los beneficiarios.
El Gobierno prevé que los nuevos permisos de residencia contribuyan a la economía y a la estabilidad social en España.
El OPI destaca que la mayoría de los extranjeros con residencia son trabajadores, estudiantes o familiares de residentes legales.
La regularización masiva será un punto clave en la agenda política de 2026, generando debate sobre sus efectos sociales y económicos. Con estos datos, España se consolida como uno de los países europeos con mayor crecimiento de población extranjera regularizada.