Las listas de espera quirúrgicas en España han alcanzado cifras récord desde que existen registros comparables. Según los últimos datos oficiales del Ministerio de Sanidad, más de 850.000 pacientes están pendientes de una intervención no urgente. Lo que supone una subida histórica si se compara con los datos recogidos en 2018, cuando Pedro Sánchez llegó al poder y la cifra se situaba muy por debajo.
Reflejando una tendencia al alza que no ha logrado revertirse tras la pandemia: un aumento de casi 270.000 pacientes. Aunque el impacto de la COVID-19 provocó una paralización de la actividad sanitaria programada, los niveles previos no se han recuperado y, desde 2022, el crecimiento ha sido constante.
Un incremento que no se mide únicamente en el número de pacientes, también en los tiempos de espera. Actualmente, la demora para someterse a una operación se sitúa en 121 días. Algo que genera preocupación entre los españoles al ver que no se espera una mejoría a corto plazo de esto.
Más pacientes y mayores demoras
Estos datos evidencian un problema que se ha ido haciendo crónico con el paso del tiempo. En los primeros meses de Pedro Sánchez al frente del Ejecutivo, las listas ya comenzaron a crecer. Siendo así una tendencia que se ha mantenido con ligeras variaciones hasta alcanzar los actuales máximos históricos.
Otro indicador relevante es el número de pacientes que esperan más de seis meses para ser operados. Que actualmente superan el 21%, lo que refleja un empeoramiento en los plazos de atención.







