El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, ha criticado con dureza la forma en la que la opositora venezolana María Corina Machado ha gestionado su visita a España. Según el ministro, Machado ha optado por presentarse como una “líder ideológica” al reunirse únicamente con determinados partidos, dejando al margen al Gobierno.
En una entrevista, Albares ha reconocido que el Ejecutivo estaba dispuesto a recibirla durante su estancia en Madrid, algo que finalmente no ocurrió. A su juicio, esta decisión no es casual y responde a una estrategia política concreta que, en lugar de sumar apoyos, puede contribuir a dividir.
El titular de Exteriores también ha querido recordar que España ha mantenido en los últimos años una actitud de apoyo hacia la oposición venezolana. De hecho, ha desvelado que en su momento se llegó a ofrecer a Machado la posibilidad de refugiarse en la embajada española en Caracas, una opción que finalmente no utilizó.
Un mensaje directo desde el Gobierno
Albares no ha ocultado su malestar por el hecho de que la dirigente venezolana haya centrado su agenda en reuniones con líderes del Partido Popular y Vox. En su opinión, eso la sitúa más cerca de una corriente política concreta que de una representación amplia del pueblo venezolano.
Además, ha criticado que se lancen reproches contra las instituciones españolas después de la ayuda prestada en los últimos años. “No se puede pedir apoyo y luego cuestionar a quien te lo ha ofrecido”, ha venido a señalar el ministro en sus declaraciones.
Desde el Gobierno insisten en que su postura respecto a Venezuela no cambia: diálogo con todas las partes y una solución que pase por vías democráticas. Una línea que, según Albares, contrasta con la de otros partidos españoles que ya han tomado partido por un liderazgo concreto.
Defensa del papel de España en la crisis venezolana
El Ejecutivo ha querido poner en valor su implicación en la situación venezolana, recordando la acogida de miles de ciudadanos en España y el respaldo a distintos dirigentes de la oposición en momentos clave.
Albares ha insistido en que España no debe convertirse en escenario de enfrentamientos ideológicos importados, sino en un espacio que contribuya a soluciones. En este sentido, ha reiterado que el objetivo sigue siendo facilitar un proceso de diálogo que permita avanzar hacia una salida estable.
Por último, el ministro también ha condenado algunos comportamientos vistos en actos recientes, especialmente aquellos con tintes racistas, dejando claro que ese tipo de actitudes no tienen cabida en la sociedad española.