Cantabria destina 85.000 euros para reforzar la prevención de riesgos laborales entre los autónomos
porEDATV
politica
El objetivo de estos acuerdos es reforzar el asesoramiento especializado en prevención de riesgos laborales, facilitando a los trabajadores autónomos herramientas para identificar los riesgos propios de su actividad y reducir tanto los accidentes laborales como las enfermedades
Compartir:
El Gobierno de Cantabria ha reforzado su apuesta por la seguridad laboral de los trabajadores por cuenta propia. La Consejería de Industria, Empleo, Innovación y Comercio destinará un total de 85.000 euros para impulsar programas de asesoramiento y apoyo técnico en materia de prevención de riesgos laborales dirigidos al colectivo de autónomos de la comunidad.
La medida se materializa mediante la firma de varios convenios de colaboración suscritos por el consejero de Industria, Empleo, Innovación y Comercio, Eduardo Arasti, con las principales asociaciones de trabajadores autónomos de Cantabria. En concreto, la Asociación de Trabajadores Autónomos de Cantabria (ATA Cantabria) recibirá una subvención de 34.000 euros. Por su parte, la Unión de Trabajadores Autónomos de Cantabria (UTAC Cantabria) contará con una ayuda de 25.500 euros.
Además, la Asociación de Trabajadores Autónomos y Emprendedores de Cantabria (TAEC Cantabria) dispondrá de una financiación de 12.750 euros. La misma cantidad recibirá la Asociación Intersectorial de Autónomos de Cantabria (CEAT Cantabria).
El objetivo de estos acuerdos es reforzar el asesoramiento especializado en prevención de riesgos laborales, facilitando a los trabajadores autónomos herramientas para identificar los riesgos propios de su actividad y reducir tanto los accidentes laborales como las enfermedades profesionales.
Las actuaciones subvencionadas deberán desarrollarse entre el 1 de enero y el 31 de diciembre de 2026. Durante ese periodo podrán ejecutarse diferentes iniciativas orientadas a mejorar la seguridad y la salud en el trabajo de los profesionales autónomos. Entre las acciones financiadas se incluyen asesoramientos presenciales sobre seguridad, higiene y ergonomía en el trabajo. También se apoyarán actividades relacionadas con la evaluación y autoevaluación de riesgos laborales, siempre mediante atención presencial.
Asimismo, los convenios contemplan actuaciones de asesoramiento sobre coordinación de actividades empresariales, además de acciones formativas adaptadas a las necesidades detectadas durante el proceso de asesoramiento. Estas formaciones podrán desarrollarse tanto de forma presencial como en modalidad 'online'.
Las ayudas permitirán sufragar los costes salariales del personal técnico, administrativo y de coordinación encargado de ejecutar estos programas. También cubrirán las cotizaciones sociales correspondientes y parte de los gastos derivados de la subcontratación de determinadas actividades. Igualmente, la financiación incluye gastos generales vinculados al desarrollo de los programas, como acciones de difusión, alquiler de instalaciones y equipos, seguros o amortización de materiales necesarios para la prestación del servicio.
Durante la firma de los convenios, Eduardo Arasti destacó que estas iniciativas contribuyen a fortalecer el tejido empresarial de Cantabria, especialmente entre las pequeñas y medianas empresas y los trabajadores autónomos, favoreciendo además el mantenimiento del empleo.
El consejero recordó que estas actuaciones forman parte del I Plan de Apoyo al Empleo Autónomo, puesto en marcha por el Ejecutivo cántabro en 2024 como hoja de ruta para impulsar la creación de empleo, el mantenimiento de la actividad, la innovación y la formación del colectivo. Este plan se articula sobre cuatro ejes principales: crear, mantener, innovar y fomentar la salud y la seguridad laboral. A ello se suman dos líneas transversales centradas en la formación y en el apoyo que ofrece la Oficina Virtual del Autónomo.
Arasti defendió que los trabajadores autónomos representan uno de los principales motores de la economía regional y confió en que estas ayudas permitan mejorar su protección, estabilidad y competitividad. Tanto el Gobierno como las asociaciones firmantes coincidieron en la importancia de mantener una política preventiva basada en la formación, la innovación y el asesoramiento para seguir reduciendo la siniestralidad laboral en Cantabria.