El Gobierno central ha autorizado que un crucero afectado por hantavirus pueda realizar una escala en Canarias para atender a pasajeros y tripulación bajo un protocolo sanitario internacional estricto, tras la petición de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y de la Unión Europea. Sin embargo, esta decisión ha generado un fuerte rechazo por parte del Ejecutivo autonómico.
Desde Bruselas, donde se encuentra por motivos de agenda, el presidente de Canarias, Fernando Clavijo, ha reaccionado con firmeza y ha pedido una reunión urgente con Pedro Sánchez. A su juicio, la medida no se sustenta en “criterios técnicos” y se ha adoptado sin la “información suficiente” como para transmitir calma o garantizar la seguridad de la población del archipiélago.
El dirigente de Coalición Canaria ha ido más allá en sus críticas y ha acusado al Gobierno central de actuar con “deslealtad institucional”, además de reprochar la falta de comunicación con el Ejecutivo canario. También ha señalado a la ministra de Sanidad, Mónica García, por no haber explicado los criterios utilizados por la OMS en esta decisión.







