La Unión Europea prepara un nuevo modelo que afecta a los creadores de contenido. Con esto, influencers podrán acceder a las cumbres de jefes de Estado y de Gobierno celebradas en Bruselas, así como a algunas reuniones ministeriales, para elaborar contenido sobre estos encuentros.
La medida surge después de la polémica generada por la expulsión de la influencer Ada Lluch y forma parte de un cambio en la política de comunicación del Consejo de la Unión Europea.
Según la documentación remitida este mes por el Consejo a los gobiernos nacionales, y consultada por POLITICO, corresponderá a cada Estado miembro proponer a los creadores de contenido que participarán en el programa. Sin embargo, todos ellos deberán ajustarse a unos criterios previamente establecidos.
Entre las condiciones figuran no haber expresado públicamente posiciones consideradas incompatibles con los valores de la Unión Europea, no mantener acuerdos comerciales de gran relevancia o larga duración con grandes empresas y no ejercer ni presentarse a cargos políticos. Asimismo, la participación será completamente voluntaria y no estará remunerada.
Los gobiernos también deberán escoger perfiles con una presencia destacada en redes sociales dentro de su país y con experiencia acreditada en la divulgación de contenidos sobre política, especialmente aquellos relacionados con las instituciones y la actualidad de la Unión Europea.
Antes de ponerse en marcha, la propuesta deberá recibir el visto bueno de los Estados miembros. Un diplomático europeo consultado por POLITICO se mostró favorable a la iniciativa, aunque señaló que todavía quedan aspectos por definir, como el grado de acceso que tendrán los influencers durante las reuniones o los límites del contenido que podrán generar desde el interior del Consejo.