La Policía Nacional arrestó en Huesca a un hombre radicalizado que preparaba su viaje a una zona de conflicto para unirse a la Yihad.
El individuo, considerado altamente peligroso, fue detenido tras meses de seguimiento por parte de los servicios antiterroristas. Los investigadores habían detectado un patrón claro de radicalización y una fuerte atracción por la violencia y el fanatismo religioso.
Según fuentes policiales, el detenido difundía propaganda yihadista en sus redes y mantenía contacto con simpatizantes extremistas. Publicaba mensajes de apoyo a grupos terroristas internacionales y participaba en foros digitales de contenido radical islámico.

La Comisaría General de Información atribuye al sospechoso delitos de autoadoctrinamiento, captación y enaltecimiento del terrorismo. La detención se produjo el pasado lunes durante una operación discreta desarrollada por agentes especializados en Huesca. Tras pasar a disposición judicial, la Audiencia Nacional decretó prisión provisional, comunicada y sin fianza para el detenido.
Los agentes lo tenían bajo vigilancia desde mediados de 2024, cuando comenzaron a notar un incremento de su radicalización.
El seguimiento reveló un cambio preocupante en su comportamiento, mostrando admiración por mártires y combatientes de la Yihad. A medida que pasaban los meses, aumentó su consumo de vídeos y textos terroristas, además de promover su difusión en internet.








