Yolanda Díaz enfrenta un boicot por parte del Frente Obrero en Vizcaya, donde un reducido contingente de manifestantes irrumpió en su acto de campaña. Acusaron a Díaz de manipular las cifras de desempleo y de promover la precarización laboral al abaratar el despido.
Al concluir su intervención, Díaz agradeció sarcásticamente al Frente Obrero por seguir su rastro a lo largo del país y sugirió una conexión entre este grupo y Vox. Esto, resalta la desconexión de los políticos con la realidad. Este incidente evidencia cómo los políticos a menudo están alejados de las preocupaciones y percepciones de la ciudadanía, optando por desacreditar a sus críticos en lugar de abordar las preocupaciones subyacentes.