
Bildu bloquea un evento de Vox en Pamplona por riesgo de altercados según un informe policial
Se agarra a posibles altercados cuando estos siempre son provocados por radicales de Bildu
El Ayuntamiento de Pamplona ha vetado a Vox la instalación de una carpa informativa prevista para el 29 de noviembre. La decisión la ha tomado el consistorio gobernado por EH Bildu. Y se basa en un informe de la Policía Municipal que advierte de posibles altercados entre simpatizantes del partido y grupos opositores.
La resolución ha generado un fuerte choque político. Vox acusa al Ayuntamiento de motivaciones ideológicas y anuncia acciones legales. El consistorio defiende que la prioridad es preservar la seguridad y evitar disturbios en una jornada marcada por otros actos municipales.

El informe policial es el eje del conflicto. En él se recuerda que, en ocasiones anteriores, las mesas informativas del partido de Santiago Abascal han terminado con enfrentamientos, insultos y episodios de violencia. Algunos de esos incidentes concluyeron con detenciones y con intervención de la Policía Foral o la Policía Nacional.
Según el documento, eventos similares han dejado "alteraciones graves del orden público". La Policía Municipal sostiene que existe un riesgo real de que se repitan tensiones. Y subraya que los seguidores de Vox han sido blanco de ataques, pero también protagonistas de respuestas que han alimentado la crispación.
El consistorio añade otro argumento: la fecha elegida coincide con la festividad de San Saturnino, patrón de Pamplona. Ese día, gran parte de los recursos policiales se destinan a cubrir actos oficiales, lo que dificultaría garantizar la seguridad del punto informativo.
Para Vox, esta razón es una "excusa infundada". El partido recuerda que, en otras ocasiones, la vigilancia de sus carpas ha recaído en cuerpos autonómicos o estatales sin problemas.

Vox responde
La polémica se intensifica porque Vox sostiene que el Ayuntamiento equipara injustamente a sus simpatizantes con los grupos radicales que suelen boicotear sus actos. "Nos ponen al mismo nivel que quienes lanzan piedras o prenden fuego a contenedores", denunció el presidente de Vox Navarra, José María García Elorz. El partido considera que se trata de una vulneración de sus derechos fundamentales.
La formación ya ha anunciado que presentará una denuncia por presunta prevaricación administrativa. Los señalados son el concejal de Seguridad, Endika Alonso, y el comisario responsable del informe. Vox sostiene que la decisión no busca proteger a la ciudadanía, sino impedir su actividad política en espacios públicos.
En Navarra, las mesas informativas de Vox han sido escenario de tensión en los últimos meses. En febrero, en el barrio pamplonés de la Rochapea, un grupo de encapuchados hostigó durante horas a voluntarios del partido con insultos, amenazas y el vuelco del material informativo. La intervención de la Policía Nacional evitó males mayores.
Al día siguiente, en Berriozar, una nueva carpa fue atacada con botellas, huevos y amenazas de muerte. La situación obligó a la Policía Foral a emplear pelotas de goma para dispersar a los agresores. Los disturbios continuaron en las calles, con contenedores volcados y objetos arrojados desde balcones.
La tensión política y social vuelve así al centro del debate en Pamplona. Y el veto a la carpa de Vox abre un nuevo capítulo en el enfrentamiento entre EH Bildu y el partido de Abascal en la comunidad foral.
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