Los beneficios penitenciarios concedidos a presos de ETA continúan aumentando. Según la última actualización elaborada por el Observatorio de Víctimas del Terrorismo, un total de 235 reclusos de la banda terrorista se han beneficiado de distintas medidas desde la llegada de Pedro Sánchez a la Presidencia del Gobierno. La cifra refleja un incremento constante durante los últimos años y coincide con el traspaso de las competencias penitenciarias al Gobierno vasco.
Los datos recogen las diferentes resoluciones adoptadas tanto antes como después de que el Ejecutivo autonómico asumiera la gestión de las cárceles. Desde entonces, la concesión de terceros grados, libertades condicionales y regímenes de semilibertad ha experimentado una progresión que mantiene la preocupación de numerosas asociaciones de víctimas del terrorismo.
La última actualización incorpora dos nuevos nombres a la lista de beneficiados. Se trata de Goñi y Óscar Celarain, este último condenado por su implicación en el atentado contra la casa cuartel de la Guardia Civil en Santa Pola, uno de los ataques más trágicos perpetrados por ETA en los últimos años de actividad de la organización.

Ambos obtuvieron recientemente el tercer grado, una decisión que eleva hasta 235 el número total de etarras favorecidos por medidas penitenciarias desde que Sánchez llegó al Palacio de La Moncloa.
Las estadísticas muestran que la mayoría de estos beneficios corresponden a la concesión del tercer grado penitenciario. En total, se contabilizan 151 resoluciones de este tipo, algunas acordadas cuando la competencia seguía en manos de la Administración General del Estado y otras ya bajo la gestión directa del Ejecutivo vasco.
A esta cifra se suman 62 libertades condicionales concedidas a internos de ETA, además de cerca de una veintena de regímenes de semilibertad autorizados mediante la aplicación del artículo 100.2 del Reglamento Penitenciario.
Este mecanismo permite flexibilizar el cumplimiento de la condena para determinados internos, facilitando salidas y un régimen menos restrictivo antes de acceder al tercer grado definitivo.








