La barrera flotante colocada por el Ministerio del Interior para reforzar el control marítimo en la frontera de Ceuta tendrá que ser reparada apenas dos días después de entrar en funcionamiento. Según ha publicado El Faro de Ceuta, uno de los anclajes del sistema ha sufrido una rotura, una incidencia que será subsanada este martes.
Pese a ese desperfecto, la Delegación del Gobierno sostiene que la infraestructura continúa cumpliendo la función para la que fue instalada. El motivo, según explica, es que la parte esencial del dispositivo permanece intacta: la red sumergida que actúa como barrera física no ha resultado afectada y sigue operativa.
La instalación de este sistema fue anunciada por Interior el pasado sábado como una de las principales medidas adoptadas tras la crisis migratoria vivida en la ciudad autónoma. El departamento encabezado por Fernando Grande-Marlaska aseguró entonces que el dispositivo había quedado completamente operativo y que la Guardia Civil asumiría tanto su vigilancia como las labores de conservación necesarias.
El sistema combina una estructura neumática de aproximadamente 500 metros de longitud con una línea de boyas fondeadas facilitadas por la Armada. La barrera sobresale varios centímetros sobre la superficie del mar y se prolonga bajo el agua con el objetivo de crear un obstáculo físico frente a los intentos de acceso por vía marítima.
El sistema combina una estructura neumática de aproximadamente 500 metros de longitud
De acuerdo con la versión trasladada por la Delegación del Gobierno y recogida por El Faro de Ceuta, la incidencia detectada no altera el funcionamiento del dispositivo ni afecta a la tramitación de los rechazos en frontera. Las autoridades mantienen además que, desde la puesta en servicio de la infraestructura y el refuerzo del despliegue de seguridad, los intentos de entrada se han reducido a episodios puntuales.