Los tiempos de espera en la sanidad madrileña continúan mejorando bajo la gestión del Gobierno de la Comunidad de Madrid presidido por Isabel Díaz Ayuso. Los últimos datos del Servicio Madrileño de Salud (Sermas), correspondientes al mes de marzo, confirman una evolución positiva tanto en listas quirúrgicas como en consultas externas, consolidando la tendencia a la baja de los últimos meses.
En concreto, la espera media para una intervención quirúrgica se ha reducido hasta los 47,47 días, frente a los 48,92 de febrero. En el caso de las consultas externas, el descenso es aún más significativo, con una media de 62,08 días, dos días menos que el mes anterior.
Esta evolución refuerza la estrategia del Ejecutivo autonómico para agilizar la atención sanitaria, incrementando la actividad asistencial y mejorando la capacidad de respuesta del sistema pese al aumento constante de la demanda.
Mejora en listas y consultas
Desde comienzos de año, la evolución ha sido claramente favorable. Las listas quirúrgicas acumulan una reducción de más de siete días respecto a enero, mientras que en consultas externas el descenso alcanza los cinco días. Además, se observa un cambio en la distribución de los tiempos de espera, con más pacientes atendidos en plazos más cortos y una disminución de los casos con demoras más prolongadas.
El grupo de pacientes que espera más de seis meses sigue reduciéndose y ya se sitúa por debajo del 1% del total. También ha mejorado la demora en casos de rechazo de derivación, que ha bajado de más de 120 días a poco más de 113, junto con una reducción de los casos extremos de más de un año.
A ello se suma un desplazamiento hacia tramos intermedios de espera, con un aumento de pacientes atendidos entre 30 y 60 días y una caída de aquellos que superan los 90 o 180 días, lo que refleja una mayor eficacia en la gestión de las listas.
Más actividad y presión asistencial
Uno de los principales factores que explican esta mejora es el aumento de la actividad sanitaria. En marzo se atendieron más pacientes que en febrero, con un incremento tanto en intervenciones como en consultas, lo que ha permitido reducir las demoras de forma sostenida.
En el ámbito de las consultas externas, el sistema registró más de 500.000 atenciones, con un crecimiento notable respecto al mes anterior. También aumentaron las primeras consultas, lo que evidencia una mayor capacidad para absorber nuevas demandas.
Este esfuerzo se produce en un contexto de fuerte presión asistencial, ya que las solicitudes de consulta siguen aumentando. A pesar de ello, el sistema sanitario madrileño ha logrado contener el impacto y continuar reduciendo los tiempos de espera, consolidando una mejora progresiva en su funcionamiento y en la atención a los ciudadanos.