Catalá reclama salvar el edificio con "las máximas garantías" de sostenibilidad en l'Albufera
El Ayuntamiento de València quiere rescatar el hotel Sidi Saler. El antiguo establecimiento de cinco estrellas, enclavado en el Parque Natural de l'Albufera, lleva 15 años sumido en una espiral de degradación tras cerrar sus puertas por la crisis económica. El gobierno de María José Catalá reafirma su apuesta por la rehabilitación del inmueble, en una posición que choca con la de otras administraciones que durante años han amenazado con derribarlo.
Un edificio devastado por dentro
El interior del Sidi Saler es hoy pura desolación. Los múltiples robos, las ocupaciones ilegales e incluso un incendio han destruido unas instalaciones que antaño alojaron a celebridades como Sting o Tina Turner. Los falsos techos han caído al suelo por la acción de los ladrones de cables, la mayoría de las cristaleras están partidas y el mobiliario aparece vandalizado. Por fuera, en cambio, el jardín de bosque autóctono soporta con dignidad la inactividad de los últimos años.
La postura firme del gobierno municipal
El consistorio no ha movido su posición en tres años. Fuentes municipales explican que, aunque el Ayuntamiento no tiene en la actualidad "ninguna petición formal" sobre el proyecto, mantiene su respaldo a la rehabilitación. La prioridad es "no perder esta instalación" y que se pueda conservar el edificio "afrontando una rehabilitación con las máximas garantías de sostenibilidad y preservación del medio ambiente al estar enclavado en el Parque Natural de l'Albufera", subrayan desde el Cap i Casal.
Costas allana el camino
El horizonte ha cambiado en los últimos meses. La normativa de Costas mantuvo durante largo tiempo bloqueada cualquier actividad en el inmueble, pero por parte de la Demarcación todo indica que el camino se ha allanado. Bastaría con mantener intacta la estructura para conservar la concesión. En términos burocráticos, y al margen de la vía judicial aún abierta, faltaría obtener la licencia de obras del Ayuntamiento de València, que el anterior gobierno municipal dio por caducada con dos sentencias que avalaron esa decisión.
Un símbolo que asoma a la ruina
El tiempo, sin embargo, corre en contra. A falta de un estudio estructural reciente, la imagen que proyecta el antiguo hotel es la de un edificio asomándose peligrosamente a la ruina. Los largos pasillos están plagados de destrozos, las máquinas de aire acondicionado han sido arrancadas y una de las estancias de servicio aparece inundada por la subida del nivel freático. La piscina exterior alberga hoy un charco de agua sucia, probablemente de las últimas lluvias.
El Sidi Saler se juega su futuro entre la rehabilitación y el derrumbe definitivo. Con Costas allanando el terreno y el Ayuntamiento manteniendo su apuesta, el antiguo hotel de cinco estrellas tiene por delante una oportunidad para dejar atrás quince años de abandono. La decisión final marcará el destino de uno de los edificios más singulares de l'Albufera.