Nuevo revés judicial para el Ministerio del Interior de Fernando Grande-Marlaska. La Audiencia Nacional ha anulado ocho medallas pensionadas concedidas a altos mandos jubilados de la Policía Nacional al considerar que no existían méritos extraordinarios que justificasen esas condecoraciones. Según ha adelantado La Razón, el tribunal llega incluso a hablar de un sistema de "retribuciones encubiertas" dentro de Interior.
La sentencia responde a una demanda presentada por la Confederación Española de la Policía (CEP) y vuelve a poner el foco sobre el reparto de medallas durante la etapa de Marlaska al frente del ministerio.
No es además la primera vez que la Justicia corrige este tipo de decisiones. Hace dos años, la propia Audiencia Nacional ya anuló otras medallas pensionadas concedidas a mandos policiales jubilados y a agentes en activo por considerar que no estaban suficientemente justificadas.
El tribunal acusa a Interior de premiar jubilaciones "a dedo"
La resolución judicial es especialmente dura con el sistema utilizado por Interior para conceder estas medallas de plata, que además llevan aparejada una pensión vitalicia equivalente al 15 % del sueldo.
La Audiencia Nacional sostiene que el ministerio convirtió unas condecoraciones pensadas para reconocer actos extraordinarios en una fórmula para beneficiar económicamente a determinados altos cargos al final de su carrera profesional.
De hecho, la sentencia recalca que en los expedientes analizados no aparece "ni una sola mención" a hechos concretos de riesgo físico, intervenciones singulares o actuaciones de especial abnegación que justificasen dichas recompensas.
Los sindicatos policiales celebran el golpe judicial a Interior
Desde la CEP consideran que la resolución desmonta un sistema que, según denuncian, llevaba años premiando más la cercanía a la cúpula policial que el trabajo operativo de miles de agentes.
Las medallas anuladas correspondían a antiguos responsables policiales de distintas comunidades autónomas y altos cargos de la estructura nacional de la Policía, beneficiados con complementos económicos permanentes que podían alcanzar varios miles de euros al año.
La sentencia supone además un nuevo desgaste político para Marlaska, cada vez más cuestionado por sindicatos policiales y asociaciones de la Guardia Civil, especialmente tras las últimas polémicas relacionadas con seguridad, narcotráfico y gestión interna dentro del Ministerio del Interior.