La dirigente madrileña cuestionó el balance realizado por Sánchez desde La Moncloa y el supuesto "progreso" reivindicado por el jefe del Ejecutivo durante su comparecencia
La imagen resume en apenas unos segundos el cambio de escenario político en España. Isabel Díaz Ayuso y José Luis Martínez-Almeida se encontraban juntos este lunes cuando conocieron en directo que Pedro Sánchez había decidido adelantar las elecciones generales al próximo 29 de noviembre.
La presidenta de la Comunidad de Madrid y el alcalde de la capital compartían mesa durante un desayuno informativo de Nueva Economía Fórum celebrado en el Hotel Palace. Mientras Sánchez comparecía desde La Moncloa para comunicar su decisión, la noticia llegaba hasta el acto madrileño.
La reacción de ambos dirigentes del Partido Popular fue inmediata: Ayuso y Almeida esbozaron una sonrisa y terminaron aplaudiendo tras conocer que los españoles volverán a las urnas antes de lo previsto.
Ayuso y Almeida aplauden al enterarse del adelanto electoral
Ayuso carga contra el discurso de Sánchez
Minutos después, Ayuso subió al atril y convirtió su intervención en una primera respuesta política al anuncio del presidente del Gobierno.
La dirigente madrileña cuestionó el balance realizado por Sánchez desde La Moncloa y el supuesto "progreso" reivindicado por el jefe del Ejecutivo durante su comparecencia. Para Ayuso, la verdadera explicación del adelanto electoral está en la situación parlamentaria del Gobierno.
"Sánchez se va porque ya no puede más", aseguró antes de sentenciar que el presidente "no podía seguir con esta farsa" y que "no le dan los números" para continuar.
Sánchez ha convocado las elecciones para el 29 de noviembre después de una legislatura marcada por una complicada aritmética parlamentaria y tras la reciente derrota de los decretos sobre vivienda en el Congreso.
El anuncio abre oficialmente un nuevo escenario político. Y Ayuso y Almeida lo conocieron juntos, en directo y ante las cámaras: primero con una sonrisa, después con un aplauso y, finalmente, con un ataque frontal al presidente del Gobierno.