El Gobierno de Aragón ha activado la situación de Alerta Rojo Plus en doce comarcas de la comunidad autónoma ante el riesgo extremo de incendios forestales previsto para este sábado 12 de julio. La medida implica la aplicación de restricciones extraordinarias para reducir al máximo las posibilidades de que se produzca un fuego en un contexto marcado por las altas temperaturas y las condiciones meteorológicas adversas.
La declaración afecta a las comarcas de Andorra-Sierra de Arcos, Bajo Aragón, Bajo Aragón-Caspe, Bajo Cinca, Campo de Cariñena, Cinco Villas, La Litera, La Ribagorza, Los Monegros, Matarraña, Ribera Baja del Ebro y Somontano de Barbastro, donde permanecerán vigentes medidas excepcionales durante toda la jornada.
En el caso de La Ribagorza, la declaración excluye a los municipios de Benasque, Castejón de Sos, Chía, Montanuy, Sahún, Sesué y Villanova, que no estarán incluidos dentro de la situación de Alerta Rojo Plus.
La decisión ha sido adoptada mediante una orden conjunta de los departamentos de Hacienda, Interior y Administración Pública, así como de Medio Ambiente y Turismo, en aplicación del Plan Especial de Protección Civil de Emergencias por Incendio Forestal de Aragón (PROCINFO) y del Decreto 22/2026.
Mientras tanto, el resto del territorio aragonés continuará bajo las restricciones correspondientes a la Alerta Roja, aunque sin las limitaciones adicionales contempladas para las zonas declaradas en Alerta Rojo Plus.
Entre las medidas más destacadas figura la prohibición de encender fuego en cualquier espacio abierto, así como la suspensión de todas las autorizaciones concedidas para la quema de rastrojos, restos de poda, pastos permanentes o residuos forestales.

También queda prohibido hacer fuego en áreas recreativas, zonas de descanso de carreteras y espacios de acampada, además de utilizar maquinaria o equipos que puedan generar chispas, llamas o descargas eléctricas en montes y zonas rurales.
La orden restringe igualmente el uso de ahumadores para la actividad apícola en el medio natural y prohíbe arrojar colillas, brasas o cualquier otro material susceptible de provocar un incendio.







