Alfonso Rueda ha sido oficialmente investido como presidente de Galicia, consolidando así el poder del Partido Popular en la región. Con el respaldo mayoritario del PP en el parlamento autonómico, Rueda se posiciona como un aliado firme de Alberto Núñez Feijóo, fortaleciendo el papel de los populares en Galicia.
Durante su discurso de investidura, Rueda ha anunciado planes para impulsar la economía regional, incluyendo la creación de una Oficina de Coordinación Económica para atraer inversiones y empresas. La votación en el parlamento ha sido una formalidad, gracias a la sólida mayoría obtenida por el PP en las elecciones pasadas.







