Miguel García, alcalde de San Vicente del Palacio, se convirtió en protagonista inesperado de un caso que vuelve a poner la corrupción política bajo el foco. El regidor denunció un intento de soborno relacionado con un conflicto urbanístico en el municipio vallisoletano.
Según el relato judicial, el ofrecimiento se produjo en 2021. El acusado pretendía que el alcalde evitara obligar a demoler una obra ilegal en una estación de servicio. A cambio, ofreció dinero en efectivo.
Durante la conversación, el empresario llegó a decirle que no fuera bobo. También le insinuó que ese tipo de problemas “se arreglaban con dinero negro”. El alcalde rechazó la propuesta y presentó denuncia.
La Fiscalía sostuvo que el acusado ofreció hasta 7.000 euros para que el consistorio no ejecutara la demolición de un talud levantado sin proyecto. El conflicto se arrastraba desde un decreto municipal que obligaba a eliminar la estructura irregular.
El procedimiento judicial terminó con un acuerdo de conformidad. El acusado reconoció los hechos y aceptó una condena de dos años de prisión, multa económica e inhabilitación.








