El mercado de la vivienda atraviesa uno de sus momentos más críticos y cada vez más españoles ven imposible acceder a una casa en propiedad. Según los últimos datos de Fotocasa, la demanda de vivienda ya multiplica por seis a la oferta disponible, una brecha que continúa disparando los precios y expulsando del mercado a miles de familias y jóvenes trabajadores.
La situación vuelve a poner en el centro del debate la política de vivienda del Gobierno de Pedro Sánchez, muy cuestionada por el sector inmobiliario y por buena parte de los ciudadanos ante el encarecimiento constante tanto de la compra como del alquiler.
Además, el problema empieza a afectar ya no solo a grandes ciudades como Madrid o Barcelona, sino también a capitales medianas y municipios donde hasta hace pocos años todavía era posible acceder a una vivienda con cierta facilidad. La presión de precios y la falta de oferta se han extendido prácticamente por todo el país.
Cada vez más personas buscan vivienda… y menos consiguen encontrarla
Actualmente, el 78 % de la actividad del mercado corresponde a compradores o potenciales compradores frente a apenas un 13 % de vendedores, según el informe publicado por Fotocasa.
La portavoz del portal inmobiliario, María Matos, resume el problema con claridad: "El desfase entre oferta y demanda es hoy más abultado que nunca". España sigue construyendo muchas menos viviendas de las que necesita mientras cada año se crean miles de nuevos hogares que no encuentran oferta suficiente.
El resultado es un mercado completamente tensionado donde aumentan tanto las personas que intentan comprar vivienda como aquellas que fracasan en el intento.
Los jóvenes, los más castigados por el mercado
La crisis de acceso a la vivienda está golpeando especialmente a los jóvenes y a las clases medias. Muchos trabajadores con empleo estable siguen sin poder independizarse o acceder a una hipoteca debido a los elevados precios y a la falta de oferta.
Mientras tanto, el mercado del alquiler continúa prácticamente colapsado y cada vez son más quienes se ven obligados a compartir piso o buscar habitaciones ante la imposibilidad de asumir una vivienda completa.
El sector lleva tiempo advirtiendo de que mientras no se construyan muchas más viviendas y no se reduzca la inseguridad jurídica, los precios seguirán subiendo y el acceso a la vivienda continuará convirtiéndose en un lujo inalcanzable para buena parte de los españoles.