La acampada de la Puerta del Sol ha terminado, pero sus consecuencias económicas amenazan con abrir una nueva batalla entre la Comunidad de Madrid y el Gobierno de Pedro Sánchez. Tras 38 días de ocupación, el Ejecutivo de Isabel Díaz Ayuso ha puesto cifras al impacto de la protesta: más de 30 millones de euros en pérdidas comerciales y otros 750.000 euros de perjuicios para Metro de Madrid.
El Gobierno regional ha anunciado este miércoles que iniciará un procedimiento de responsabilidad patrimonial contra la Delegación del Gobierno para recuperar los gastos ocasionados por el asentamiento.
Casi medio millón de viajeros menos en Metro
Uno de los datos más significativos afecta al transporte público. Según los cálculos autonómicos, Metro de Madrid perdió 494.000 viajeros durante la acampada.
Gastos millonarios tras la acampada de la Puerta del Sol
La reducción de ingresos, junto con los refuerzos extraordinarios de vigilancia y limpieza, eleva el impacto económico por encima de los 750.000 euros.
Sin embargo, la mayor cifra corresponde al comercio. El Ayuntamiento estima que los establecimientos del entorno han sufrido pérdidas superiores a 30 millones de euros, una cantidad que supone aproximadamente 790.000 euros diarios durante los 38 días de protesta.
La clave: quién debe asumir los gastos
La cuestión ahora no es únicamente cuánto ha costado la acampada, sino si el Gobierno central tendrá que responder económicamente por las consecuencias de no haberla desalojado antes.
La Comunidad pretende reclamar los perjuicios acreditados, aunque los 30 millones atribuidos al comercio constituyen una estimación y no una indemnización ya exigida formalmente.
El conflicto llega después de que la nueva delegada del Gobierno, Pilar Trinidad, ordenara el desalojo. Su antecesor, Francisco Martín, había mantenido una gestión distinta de la protesta.
Por su parte, la Delegación ha defendido que el desalojo fue una medida de último recurso, adoptada cuando cambiaron las circunstancias de la concentración.
La Puerta del Sol ha recuperado la normalidad, pero la factura de aquellos 38 días acaba de entrar en una nueva fase administrativa.