José Luis Ábalos se encuentra cada vez más cerca de la prisión. El juez del Tribunal Supremo, Leopoldo Puente, ha tomado la decisión de enviar al juicio al exministro, a su exasesor Koldo García y al empresario Víctor de Aldama. Todo esto, en relación a la compra de mascarillas durante la pandemia.
Puente señala unos posibles delitos de cohecho, pertenencia a organización criminal, tráfico de influencias y malversación de caudales públicos.
Ahora, el juez espera a que el Ministerio Fiscal y a las actuaciones presenten su escrito pidiendo la apertura del juicio oral en el plazo de diez días. O, en cambio, soliciten el sobreseimiento de la causa o la práctica de diligencias complementarias.

El magistrado cree que, tras la toma de posesión de Ábalos, podrían haber aprovechado para obtener beneficios económicos nacidos de la adjudicación de contratos.
El juez sostiene que la incorporación de Aldama a Transportes se produjo a través de su hermano Rubén, quien ejercía funciones de escolta de Ábalos. Al parecer, este último estableció una relación frecuente con Koldo García, lo que permitió al comisionista acceder al entonces ministro.








