Zapatero aparece de forma recurrente en el epicentro de tramas empresariales, intereses geoestratégicos y lobbies internacionales que poco tienen que ver con la defensa del interés general de España. Su nombre vuelve a surgir vinculado a Plus Ultra, a Venezuela, al régimen chino, al lobby marroquí y a un modo de operar que, cuanto menos, invita a la desconfianza.
Plus Ultra y las reuniones bajo sospecha
Según diversas informaciones publicadas en medios de comunicación, José Luis Rodríguez Zapatero se habría reunido con un directivo y un amigo vinculado a la aerolínea Plus Ultra apenas 72 horas antes de la detención de uno de los implicados en la investigación judicial que rodea a esta compañía. No se trata de una reunión institucional, ni de un encuentro protocolario, sino de una cita que, según se ha publicado, habría tenido lugar en El Pardo, un escenario que añade aún más opacidad al asunto.
Plus Ultra, conviene recordarlo, fue rescatada con dinero público en una operación que levantó enormes sospechas desde el primer momento, tanto por la debilidad financiera de la compañía como por sus vínculos con el entorno venezolano. Que el expresidente Zapatero aparezca orbitando en ese entorno no es un detalle menor, especialmente cuando su relación con el chavismo ha sido notoria, constante y públicamente defendida durante años.
Un teléfono antiguo y demasiadas precauciones
Otro de los elementos que más inquietud genera es el relativo a las precauciones tecnológicas que, según distintas informaciones periodísticas, habría adoptado Zapatero. Se habla de un teléfono antiguo, sin acceso a sistemas modernos de geolocalización ni a aplicaciones susceptibles de intervención o escucha.
Conviene ser prudentes, pero la pregunta es inevitable:
¿Por qué tantas precauciones?
¿Qué necesidad tiene un expresidente del Gobierno de utilizar sistemas de comunicación propios de otra época?
Cuando alguien adopta medidas extraordinarias para evitar ser localizado o escuchado, no suele ser por casualidad. Y aunque nadie puede ser condenado por prevenir riesgos, el contexto importa, y el contexto de Zapatero está cada vez más rodeado de sombras.
De Venezuela a China: el negocio muta, los intereses permanecen
Durante años, Venezuela fue el eje central de los intereses internacionales de Zapatero. Hoy, según apuntan distintas informaciones, el foco podría haberse desplazado hacia China. No por casualidad, el expresidente socialista se ha convertido en uno de los principales valedores del discurso de las “cero emisiones”, un relato que, lejos de responder únicamente a preocupaciones medioambientales, favorece de manera directa a la industria del coche eléctrico chino, que amenaza con inundar el mercado europeo.