El baile ha empezado, ¿quizás nuestro último baile?. Muchos dirán que es una exageración, otros, entre lo que me incluyo, hace tiempo que avisamos que el territorio que venimos recorriendo desde hace años tiene precedentes, y también entonces, hace ahora casi un siglo, a otros tantos les pareció una exageración. Muerte, hambre, miseria y cuatro décadas hasta que nos recuperamos y perdonamos.
Pensar que Pedro Sánchez se tomó un fin de semana para reflexionar, después de que el Congreso le tumbara los decretos sobre vivienda, es como dar crédito a que dedicó sus 30 días en Lanzarote a descansar. Es un genio porque son pocos los que dedican su tiempo a pensar contra España a costes pagados. Sólo los ingenuos y los interesados le siguen creyendo. El problema es que suman varios millones. Somos el único país de Europa donde el socialismo no ha desparecido a pesar de llevar una década celebrando ignominias. Es un éxito no habernos extinguido como nación.
Es cierto que a pesar de todo lo que ha soltado por esa boca, después de haberlo amasado en esa perturbada mente durante esta primera semana de batalla, las encuestas le dicen todavía que no, que la suma de escaños de la derecha obtiene una clara mayoría. También está por ver que muchos de esos votos no sean con la pinza en la nariz, no hay demasiada masa gris en la bancada azul del congreso. Nos toca elegir entre susto o muerte. Del susto te puedes reponer, de la muerte No.
Convocó elecciones generales el lunes 5 de octubre. Escribo esto el 12, día de la Hispanidad. Han pasado siete días. Por medio, más promesas de las que se pueden cumplir en una legislatura, y aún nos quedan 8 semanas hasta el 29 de noviembre. Dispongámonos por tanto a presuponer cualquier cosa, sin descartar ninguna, incluso que se anulen los comicios porque el Tribunal Supremo, con cierta lógica, determine que no le da tiempo a tomar una decisión sobre la Ley de Nietos. Eso supondría no respetar los derechos fundamentales de una parte de los electores. Es un as en su manga. Escuchar a Sánchez presionar con ese argumento nos pone en sobreaviso. Proclamarlo le insufla aire de abogado defensor, y si al final la jugada pinta mal, pues suspende y a seguir disfrutando del colchón de Moncloa. ¿No lo ven posible?, me parto de risa, ¡cuanta incredulidad!
Una semana ha pasado, siete días, y ya se ha convocado una huelga general ¡contra la oposición!. Lo nunca visto. Están tan convencidos de que dirigen su mensaje hacia un rebaño apesebrado que hasta lo repiten sin ponerse colorados. Ha prometido nuestro presidente 10.000 millones para que todo dios se pueda comprar una vivienda. Todo ello después de haber prometido una decena de veces, construir más de 200.000 en este tiempo sin hacer ni una y haber conseguido que casi medio millón se salgan del mercado del alquiler porque nadie se fía del filibustero...menos quienes piensan seguir votándole. Que además son los que no pueden alquilar una casa. ¿Es o no para que este nuevo Houdini tenga su estatua en el paseo de la castellana?.
No habían pasado 48 horas desde que el cronómetro se había puesto en marcha y, como buen prestidigitador, su Tribunal Constitucional, otro Tezanos que arrastra la toga por el barro, anunciaba que Puigdemont podía volver a casa cuando quisiera. Que este golpista anunciara que es el Estado Español quien claudica se daba por descontado. El objetivo de Sánchez Hamelin es que toda Cataluña sepa que la paz (del cementerio) vuelve gracias a él. Lógico si miramos que el PSC de Illa también se desinfla. Se acaban los graneros de votos del Psoe. Sigamos.
Va y se muere Mari Carmen. Que en paz descanse. La misma mujer que le envió una carta que nunca contestó y dijo en TVE que su problema de vivienda era por culpa de Sánchez, se convierte, en boca del filibustero, en arma arrojadiza contra el contrario. Un lince. El cambio de esa ley de 1994, que ha echado a la mujer de una casa que no era suya y ha disfrutado 70 años, es del... PSOE. Patrañas y Sinvergüenzas Orientados a Engañárnos. ¿Le construimos la segunda estatua?
Y a falta de que esta columna se haga vieja antes incluso de ver la luz, sólo recordar que esa Ley de Nietos, fruto de esa otra de Memoria Histórica, que sólo ha servido para resucitar el fantasma de una guerra enterrada gracias a la maravillosa transición pisoteada ahora por esta saga de criminales, es la que puede cambiar el tablero de juego cuando menos lo esperemos. Por si acaso, que siempre hay plan C como en la Formula 1, este asaltador de caminos tiene previsto subir las pensiones a más de 11 millones de españoles unos días antes de ir a votar. Que debamos casi 2 BILLONES de euros, no es para él ningún problema. Ya se hará cargo del problema el siguiente que venga. Lo que le importa es que le limpien el solar en los próximos cuatro años, que después ya vuelven los del reparto a gogó y vuelta a empezar.
Esta vez nos la jugamos de verdad. Después no nos lamentemos.