
Éxito de convocatoria de ANAVID en Madrid reclamando la verdadera igualdad entre miles de asistentes
Hazte Oír junto con otras nueve asociaciones, reclamaron la necesidad de cambiar el enfoque actual de políticas públicas

La marcha, comenzó al mediodía frente al Ministerio de Igualdad y finalizó en la plaza de Callao, denunciando la exclusión institucional, el abandono del hombre ante situaciones trágicas como es el “secuestro” de un niño hacia su familia sin que las autoridades medien, y estuvo motivada por diferentes testimonios que no solo coreaban su propia situación personal, sino que reflejaban los anhelos de cuanto se quiere despolitizar la violencia en general y sobre todo acabar con el totalitarismo ideológico alcanzado por la mal llamada violencia de género y sus tentáculos mediáticos e institucionales.
Los manifestantes, entre sonrisas, llantos, abrazos, saltos, apoyados por la protección de las FCS, recorrieron varias calles del centro portando pancartas y lanzando consignas en favor de una “igualdad real” y de la defensa de los derechos humanos para todas las víctimas. Durante el recorrido se oyeron reclamaciones de abuelas que piden poder ver a sus nietos, testimonios de padres separados de sus hijos por decisiones judiciales que juzgan injustas y relatos de personas que aseguran haber sido silenciadas por un sistema que, a su juicio, solo reconoce un modelo concreto de víctima.
Uno de los mensajes más repetidos durante la manifestación, incluido junto a la entrega de claveles por pate de las chicas del movimiento "El otro8m", fue que el dolor no puede clasificarse según criterios políticos o mediáticos. En esta línea, los convocantes acusaron a las instituciones de invisibilizar a determinadas víctimas por motivaciones ideológicas o electorales. La ministra de Igualdad, Ana Redondo, fue uno de los principales focos de las críticas con la frase repetida en numerosas ocasiones: “Ministra feminista, no estamos en tu lista”. Así lo gritaban de forma incansable las mujeres que forman parte del colectivo "Voces de abuela", que semanas antes fueron recibidas en el Congreso y cuya presencia sigue esperando a ser atendida por la actual regidora de la cartera ministerial.

Desde ANAVID—entidad dedicada a promover marcos legales igualitarios y una mayor sensibilización social sobre la violencia doméstica— se recordó que “la violencia en casa no entiende de género ni condición” y que todas las víctimas deben recibir la misma protección institucional. La asociación atiende tanto a mujeres y menores como a hombres que sufren agresiones o que denuncian haberse visto perjudicados por acusaciones falsas, en un contexto en el que, según afirman, la presunción de inocencia no siempre se respeta.
Sin duda fue destacable la importante presencia de Hazte Oir con uno de sus abogados y representantes, Javier Pérez Roldán, mencionando la verdadera justicia social con uno de los objetivos de la asociación, hasta la defensa de lo más preciados que es la vida o los derechos de los más vulnerables; también el reconocimiento de policías solidarizados con dichas denuncias a través del colectivo Policías trans no normativos, como fue el caso de Daniel Gallardo animando a sus compañeros a sumarse a esta causa que no solo les afecta a ellos, sino a una gran parte de los hombres de la sociedad española; sin dejar de mencionar tampoco la presentación oficial de “El otro 8M”, voces de mujeres de la comunicación, la psicología, las redes sociales o el periodismo que han querido visibilizar a través de una alternativa al “8 de marzo”, estas necesidades en sus ámbitos personales y profesionales para desmontar el negocio generado en torno al mal llamado feminismo y toda la industria cómplice de la ideología de género que tanto daño está causando a la sociedad en general, y a los niños en particular.

Es por ello que la concentración de este sábado se presentó como un paso más en el avance de un movimiento social que cuestiona y además denuncia los actuales sistemas de protección, que desprotegen en la mayoría de casos a la mujer (véase las leyes implementadas por el ministerio de igualdad para supuesta protección como la ley del solo si es si, o las leyes trans, las cuales en ambos casos se están llevando vidas por delante y no precisamente para ponerlas a buen recaudo). Se trató de un reclamo del diferente enfoque sobre la violencia en el ámbito doméstico, donde los organizadores subrayaron la alta participación como muestra de que cada vez más ciudadanos rechazan lo que describen como una “ingeniería ideológica” que establece qué víctimas merecen ser reconocidas y cuáles quedan al margen.

Sin duda destacable fue la frase de Hazte Oir refiriéndose a que “El éxito de esta marcha demuestra que cada vez más personas defienden una verdad evidente: ninguna víctima es más importante que otra".
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