
¿Salvar al soldado Zapatero? El PSOE, el chavismo y la investigación que amenaza con estallar
La opinión de Javier García Isac de hoy, jueves 15 de enero de 2026
Durante años nos han querido vender a José Luis Rodríguez Zapatero como un hombre bueno, un pacificador, un “mediador internacional” preocupado por los derechos humanos en Venezuela. Hoy, esa caricatura se resquebraja. La Audiencia Nacional ha incoado diligencias para investigar su papel por presunto tráfico de influencias, blanqueo de capitales y pertenencia a organización criminal, en conexión con la detención de Nicolás Maduro y el entramado chavista. No estamos ante un gesto humanitario tardío, sino ante la posible caída de una pieza clave del puente político que el PSOE tendió durante años al narco-régimen venezolano.
Del “mediador” al investigado: fin de la coartada
La izquierda mediática corre hoy a lavar la imagen de Zapatero: titulares apresurados, tertulias cómplices y editoriales que repiten el mantra de que “gracias a Zapatero se liberan presos”. Es falso. Zapatero lleva más de quince años trabajando para el chavismo, primero con Hugo Chávez y después con Nicolás Maduro. Quien durante una década negó la existencia de presos políticos —porque esa era la consigna— ahora se apunta el tanto de unas liberaciones llegadas después de la acción de Estados Unidos. No es mediación: es supervivencia reputacional.
La incoación de diligencias no convierte a nadie en culpable, pero rompe la coartada. Obliga a investigar qué hizo, para quién, con quién y a cambio de qué. Y obliga a preguntarse por qué tantos se han apresurado a blindarlo.
El PSOE como cabeza de puente del chavismo en Europa
No es un episodio aislado. El PSOE ha funcionado como correa de transmisión del régimen venezolano en la Unión Europea: relativizando la represión, deslegitimando a la oposición democrática y proporcionando cobertura política cuando el chavismo era señalado por violaciones sistemáticas de derechos humanos y por su conversión en narco-Estado. Zapatero fue la cara amable; el partido, la estructura.
Aquí encaja el rescate de Plus Ultra (53 millones de euros). Una aerolínea marginal convertida en “estratégica” en una maniobra política opaca que hoy aparece en el mapa de las sospechas. No se trata de sentenciar, sino de atar cabos: decisiones públicas inexplicables, intereses cruzados y un mismo hilo venezolano.
Podemos, Venezuela y el dinero que nunca se aclaró
La pregunta incómoda sigue ahí: ¿cómo se fundó Podemos y con qué dinero? El apoyo entusiasta al chavismo, la negación de la dictadura, la defensa cerrada de Maduro incluso cuando ya no quedaban excusas, todo apunta a afinidades que exceden lo ideológico. Nadie afirma condenas inexistentes; se exige luz. Transparencia real. Auditorías independientes. Porque cuando los relatos se sostienen sobre silencios y evasivas, la sospecha es legítima.
La justicia y la prueba de fuego
La Audiencia Nacional tiene ahora una responsabilidad histórica: investigar sin privilegios. España no puede convertirse en el refugio de la impunidad si la justicia internacional avanza. Si hay indicios, que se siga hasta el final. Si no los hay, que se despeje con pruebas. Lo que no es aceptable es el blindaje preventivo por razón de apellido político.
El relato que se cae a pedazos
Durante años nos dijeron:
que no había presos políticos;
que Maduro era un “interlocutor”;
que Zapatero era neutral.
Hoy nos dicen lo contrario sin rubor. Y pretenden que olvidemos el pasado. No. El pasado explica el presente. Explica por qué Zapatero aparece siempre cuando se trata de blanquear al chavismo. Explica por qué ahora se intenta “salvar al soldado Zapatero” antes de que las investigaciones crucen fronteras.
Un legado oscuro que vuelve
Zapatero llegó al poder tras la mayor tragedia terrorista de nuestra historia reciente, los atentados del 11 de marzo de 2004, aún no suficientemente explicada para muchos españoles. Hoy, su legado internacional vuelve por la puerta de atrás, envuelto en diligencias judiciales y relaciones tóxicas con una dictadura que ha arruinado a un país entero. Ahora Zapatero lleva tiempo de lobbista chino, una vez que observa que el régimen chavista puede colapsar. Se traslada de dictadura. El impulsa las cero emisiones para el 2035 para favorecer la industria china a través de los coches eléctricos que ya inundan Europa. El favorece al país más contaminante del mundo. Esto nunca fue de salvar el planeta, esto fue de salvar los negocios de unos cuantos poderosos como Zapatero.
No se trata de venganza política ni de juicios mediáticos. Se trata de Estado de Derecho. De verdad, de responsabilidades y de dignidad institucional. Si la justicia española no deja escapar a este personaje, ganará la democracia. Si el sistema lo protege, perderemos todos.
Porque esto ya no va de Venezuela. Va de España. Y de si estamos dispuestos a mirar a los ojos a la verdad cuando el relato se derrumba.
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