Perder el empleo puede ser una experiencia estresante y abrumadora, pero es crucial saber que existen recursos a tu disposición para ayudarte a superar este delicado momento.
El Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) ofrece diversas ayudas para aquellos que se han quedado sin trabajo. Todo ello con la finalidad de proporcionar un apoyo financiero temporal mientras se buscan nuevas oportunidades laborales.

¿Qué es la prestación contributiva por desempleo?
La prestación contributiva por desempleo, comúnmente conocida como paro, es una ayuda económica destinada a los trabajadores que han perdido su empleo de manera involuntaria.
Tienen derecho a ella los trabajadores que hayan cotizado a la Seguridad Social durante un mínimo de 360 días en los últimos seis años. Esta prestación se financia con las cotizaciones que los trabajadores realizan mientras están empleados.
Para poder solicitar la prestación contributiva por desempleo, debes cumplir con los siguientes requisitos:
-
Estar afiliado y dado de alta en la Seguridad Social: debes haber estado cotizando para poder acceder a la prestación.
-
Tener al menos 360 días cotizados: esto debe haberse acumulado en los últimos seis años previos al desempleo.
-
Inscribirse como demandante de empleo: debes estar registrado en la oficina de empleo correspondiente y mostrar una búsqueda activa de trabajo.
-
No haber llegado a la edad de jubilación ordinaria.

Es fundamental que solicites la prestación dentro de los 15 días hábiles posteriores al cese en tu empleo. Este plazo excluye sábados, domingos y festivos.
Si no realizas la solicitud en este periodo, no perderás el derecho a la prestación. Sin embargo, se te descontarán los días de retraso del total de días que te corresponden.








