Rubiales desvela las condiciones que impuso a Marruecos para el Mundial 2030: "La final debía jugarse en España"
Durante una entrevista concedida en exclusiva a Informa Radio, Rubiales afirmó que España debía albergar los dos encuentros más relevantes del campeonato.
porJuan Manuel Pulido
deportes
El expresidente de la RFEF asegura en una entrevista exclusiva que el acuerdo inicial reservaba para España los principales partidos del torneo
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Luis Rubiales ha desvelado nuevos detalles sobre las negociaciones que precedieron a la candidatura conjunta de España, Portugal y Marruecos para organizar el Mundial de 2030.
El expresidente de la Real Federación Española de Fútbol sostiene que el acuerdo alcanzado durante las conversaciones fijaba unas condiciones que consideraba irrenunciables para aceptar la entrada del país africano en el proyecto.
Durante una entrevista concedida en exclusiva a Informa Radio, Rubiales afirmó que España debía albergar los dos encuentros más relevantes del campeonato. Según explicó, el pacto contemplaba que tanto el partido inaugural como la gran final se disputaran en territorio español.
El exdirigente aseguró que aquellas condiciones también incluían la celebración de una semifinal y de dos partidos correspondientes a los cuartos de final. En su versión, se trataba de un reparto que todas las partes aceptaban antes de formalizar definitivamente la candidatura conjunta.
Rubiales defendió que esas exigencias nunca estuvieron sujetas a negociación. Según relató, tanto Portugal como Marruecos conocían desde el principio cuál era la posición española sobre el reparto de los encuentros más importantes del torneo.
Un acuerdo verbal entre los dirigentes de UEFA
El expresidente explicó que Portugal respaldó en todo momento esa distribución de los partidos. Recordó la buena sintonía que mantenía con Fernando Gomes, entonces presidente de la Federación Portuguesa de Fútbol y vicepresidente de la UEFA.
Según su relato, Marruecos también terminó aceptando esas condiciones. Rubiales sostiene que el acuerdo quedó sellado verbalmente durante una reunión celebrada en la sede de la UEFA.
En ese encuentro participaron, siempre según su versión, el presidente de la UEFA, Aleksander Čeferin, el dirigente portugués Fernando Gomes, el propio Rubiales y Fouzi Lekjaa, presidente de la Federación Marroquí de Fútbol.
El expresidente afirmó que aquella reunión concluyó con un apretón de manos entre los asistentes. Para Rubiales, ese gesto simbolizaba el compromiso definitivo sobre el reparto de las principales sedes del campeonato.
Durante la entrevista, aseguró además que nunca había revelado públicamente esos detalles. De hecho, calificó sus declaraciones como una información inédita sobre el proceso de negociación de la candidatura.
Rubiales también cargó contra la decisión que permitió que el encuentro inaugural terminara fuera de España. A su juicio, ese cambio modificó completamente el reparto inicialmente pactado entre las federaciones implicadas.
El exdirigente relacionó esa decisión con la incorporación de los tres partidos conmemorativos previstos en Sudamérica. Según explicó, el proyecto inicial contemplaba otro formato para rendir homenaje al centenario del primer Mundial.
En ese planteamiento, aseguró, se trabajaba en un torneo especial con campeones del mundo para conmemorar los cien años de la primera Copa del Mundo disputada en Uruguay. Esa propuesta, añadió, se debatía entre la UEFA y la CONMEBOL.
Rubiales sostiene que la situación cambió tras su salida de la presidencia de la Federación Española. Según afirmó, fue entonces cuando se tomó la decisión de trasladar el partido inaugural a los tres países sudamericanos que participarán en la conmemoración del centenario.
Rubiales sostiene que la situación cambió tras su salida de la presidencia de la Federación Española.
En la entrevista, el expresidente señaló directamente al presidente de la FIFA, Gianni Infantino, y al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. Según su versión, ambos desempeñaron un papel determinante en ese cambio de planteamiento.
Rubiales considera que esa decisión privó a España de uno de los encuentros con mayor impacto deportivo y mediático del campeonato. A su juicio, el partido inaugural y la final representan los dos grandes símbolos de cualquier Copa del Mundo.
Pese a ello, insistió en que el acuerdo original nunca contempló modificar la sede de esos encuentros. Reiteró que la final debía celebrarse en España y que esa condición había sido aceptada por todos los participantes durante las negociaciones previas.
Las declaraciones del expresidente aportan una nueva versión sobre el complejo proceso que desembocó en la designación del Mundial de 2030. Sus palabras reabren el debate sobre cómo evolucionó el reparto de sedes desde las primeras conversaciones hasta la configuración definitiva del torneo.
No obstante, las afirmaciones realizadas por Rubiales reflejan exclusivamente su versión de los hechos. Hasta el momento, ni la FIFA, ni la UEFA, ni las federaciones implicadas se han pronunciado públicamente sobre las manifestaciones realizadas por el expresidente en esta entrevista exclusiva.