Ferran Torres y su batalla contra la depresión: de tocar fondo a convertirse en el héroe del Mundial
Le costaba expresar lo que sentía y llegó a ocultar su situación por vergüenza
porGonzalo Pinilla
deportes
La vida de Ferran Torres fuera de los estadios ha tenido episodios mucho más difíciles que los que refleja su trayectoria como futbolista
La vida de Ferran Torres fuera de los estadios ha tenido episodios mucho más difíciles que los que refleja su trayectoria como futbolista. Antes de consolidarse en la élite, el internacional español tuvo que aprender a convivir desde muy joven con situaciones personales que le afectaron emocionalmente y que durante años le costó compartir.
Uno de los momentos que más marcó al delantero fue la separación de sus padres. Ferran ha reconocido públicamente que aquel cambio en su familia supuso un impacto que, siendo todavía un niño, no sabía cómo gestionar. Le costaba expresar lo que sentía y llegó a ocultar su situación por vergüenza.
El futbolista ha recordado especialmente cómo vivía los domingos durante aquella etapa. Eran días en los que las emociones terminaban desbordándole y lloraba con frecuencia. Una experiencia que permaneció en su interior mientras, paralelamente, comenzaba a abrirse camino en un mundo tan exigente como el fútbol.
El futbolista ha recordado especialmente cómo vivía los domingos durante aquella etapa
Fue precisamente desde muy pequeño cuando el deporte comenzó a ganar protagonismo en su vida. Natural de Foios, en Valencia, Ferran dio sus primeros pasos con un balón antes de incorporarse, con apenas seis años, a las categorías inferiores del Valencia CF.
Su progresión le permitió recorrer las distintas etapas de la cantera valencianista hasta alcanzar el fútbol profesional siendo todavía adolescente. En noviembre de 2017, con 17 años, disputó su primer partido oficial con el primer equipo.
A partir de ahí, su carrera dio el salto internacional. Tras abandonar Valencia defendió los colores del Manchester City y posteriormente regresó a España para incorporarse al FC Barcelona. Su rendimiento también le abrió las puertas de la selección española, con la que terminó convirtiéndose en un jugador habitual.
Durante ese camino, su entorno familiar ha continuado teniendo un peso importante. Su hermana Arantxa y sus padres han formado parte de su círculo de apoyo en una trayectoria sometida a una elevada presión deportiva. Su madre estuvo especialmente presente en sus inicios y fue quien le compró sus primeras botas de fútbol, mientras que su padre, electricista de profesión, ni siquiera era inicialmente un gran aficionado a este deporte.
Pese a que su carrera le ha llevado lejos de la localidad donde comenzó todo, Ferran mantiene su vínculo con Foios. Ese arraigo quedó reflejado en septiembre de 2025, cuando el campo municipal pasó a llevar su nombre como reconocimiento a uno de los vecinos que consiguió llegar a la élite del fútbol.