La FIFA ha generado controversia tras limitar el uso del español en las ruedas de prensa durante la cobertura de partidos de selecciones como Brasil y Marruecos, pese a tratarse de una de las lenguas más habladas del mundo.
Según la normativa aplicada en estos encuentros, la organización permite a los periodistas formular preguntas en francés, árabe, portugués e inglés, excluyendo el español como idioma habilitado para las entrevistas oficiales. Esta decisión ha provocado dificultades para numerosos profesionales de medios hispanohablantes acreditados en el torneo, que se han visto obligados a cambiar de idioma en sus intervenciones.

El impacto de esta medida también se ha hecho notar entre algunos jugadores, como Vinicius Junior, quien domina el español pero tiene menor fluidez en inglés, idioma designado como referencia principal en la comunicación. La situación se ha repetido en el caso de futbolistas de Marruecos formados en España, que también han mostrado sorpresa ante la restricción del uso del español en las ruedas de prensa y zonas mixtas.








