Ocurrió el 13 de septiembre en el Levante-Barcelona; los futbolistas granotas saltaron al césped del Ciutat de València con las camisetas blancas de apoyo a la ciudad autónoma
La polémica por las camisetas de apoyo a Ceuta no comenzó con Kylian Mbappé, Vinicius Jr. e Ibrahima Konaté. Dos días antes de las imágenes del Martínez Valero, el FC Barcelona ya había adoptado una decisión distinta a la del Real Madrid: no participar como club en la campaña “Todos somos caballas”.
Ocurrió el 13 de septiembre en el Levante-Barcelona. Los futbolistas granotas saltaron al césped del Ciutat de València con las camisetas blancas de apoyo a la ciudad autónoma. Los jugadores azulgranas, en cambio, aparecieron directamente con su equipación habitual. El Barça fue el único equipo que no participó entre los clubes implicados en los tres partidos donde se desarrolló la iniciativa.
Críticas contra los jugadores que no mostraron su apoyo a la ciudad invadida de Ceuta
Iniciativa de la Asociación Valenciana de Empresarios
La campaña había sido impulsada por la Asociación Valenciana de Empresarios (AVE), que explicó que pretendía trasladar “solidaridad, cercanía y cohesión territorial y social” a los ciudadanos de Ceuta ante las consecuencias sociales y económicas de la crisis ceutí.
El Barcelona no se puso la camiseta de "Todos somos caballas" contra el Levante
La diferencia con lo ocurrido posteriormente en Elche resulta significativa. El Real Madrid sí aceptó participar institucionalmente. Su propia web publicó el gesto como una muestra de solidaridad con Ceuta, aunque Mbappé, Vinicius y Konaté optaron por no exhibir completamente el mensaje. El club defendió después la libertad individual de sus futbolistas.
En el Barcelona, por tanto, el precedente fue diferente: la decisión se tomó a nivel de club antes incluso de que cada futbolista tuviera que posicionarse individualmente sobre la camiseta.
Eso no significa que no haya existido ningún respaldo azulgrana a Ceuta. Dani Olmo había trasladado públicamente su apoyo a los ceutíes el 3 de septiembre, asegurando que estaban “todos con ellos”.
Joan Laporta, preguntado posteriormente por la controversia, defendió la libertad de expresión y sostuvo que cada persona debe actuar según considere.
La campaña ha terminado así dejando dos debates distintos: el de los futbolistas que deciden no mostrar un mensaje y el de los clubes que, directamente, prefieren no adherirse institucionalmente a él.