Alma Bollo, hija de Raquel Bollo, vuelve a ser noticia tras la preocupación que ha generado al anunciar su ingreso en urgencias. Ahora, la joven ha compartido la razón de su paso por el hospital y ha dado detalles sobre el bautizo de su hijo, Miguel Junior. La noticia ha causado revuelo, especialmente por las menciones a su salud y la inesperada ausencia de algunas figuras clave de la familia Pantoja.
El motivo de su visita al hospital fue una lumbalgia que la dejó inmóvil mientras ordenaba su casa. Aunque este incidente preocupó a sus seguidores, Alma ha querido tranquilizar asegurando que ya está en proceso de recuperación. Además, en la entrevista con Socialité ha hablado sobre el bautizo de Miguel Junior y su relación con sus primas Anabel e Isa Pantoja.

Alma no solo enfrenta el desafío de criar a su hijo de cuatro meses, sino también la atención mediática constante que rodea su vida. Sus declaraciones recientes han aportado claridad sobre los rumores que circularon tras su visita al hospital y sobre la dinámica familiar en un momento clave para su familia.
La última hora sobre el estado de Alma Bollo tras su paso por el hospital
Alma Bollo explicó que su paso por el hospital se debió a una lumbalgia que la inmovilizó mientras ordenaba su casa. "Ahí me quedé clavada, ni para adelante, ni para atrás", declaró en la entrevista. Este incidente ocurrió en un momento de gran actividad para ella, ya que se encontraba preparando el bautizo de su hijo.
Aunque algunos cuestionaron que se la viera paseando poco después de su visita al hospital, Alma defendió su actuación basándose en las recomendaciones médicas. "La doctora me dijo que era muy recomendable no quedarme postrada en una cama y andar para que el músculo se fuera destensando", explicó. Esta práctica ha sido fundamental para su recuperación y demuestra que se trataba de una dolencia leve.

La maternidad también ha jugado un papel importante en esta situación. Su hijo, Miguel Junior, pesa ya ocho kilos a sus cuatro meses de edad, algo que ha afectado su espalda. "Mi niño es un grandullón y todo el día en brazos. La espalda la tengo fatal", confesó, destacando que visita al fisioterapeuta semanalmente para cuidar su salud.






