La Plaza del Obradoiro ha vivido una escena insólita, ha sido el pasado 17 de julio y ha tenido como protagonistas a Mariano Rajoy y a su hijo, Juan Rajoy. Ambos han sorprendido a propios y extraños. Porque ya no lo pueden negar: han sido el centro de todas las miradas.
El expresidente del Gobierno ha llegado a Santiago de Compostela tras completar el Camino Francés. Lo ha hecho caminando, con ropa deportiva, calzado cómodo y un sombrero. Lo ha acompañado su hijo Juan, además de un amigo de este y su hermano Enrique y la escena ha sido casi cinematográfica.

En ese instante, las gaitas gallegas han sonado con fuerza y un ambiente festivo ha envuelto la llegada del político. Muchos lo han reconocido de inmediato y a pesar del atuendo informal y el sudor del camino, no ha pasado desapercibido. Mariano Rajoy ha entrado en la plaza como si de una pequeña hazaña se tratara.
Mariano Rajoy y su hijo, Juan Rajoy, consiguen emocionar a todos con su última hora
Los transeúntes se han acercado sin dudar: Algunos turistas lo han saludado mientras otros han pedido una foto. Él ha respondido como siempre: con sencillez y simpatía. Ha posado sin rechistar: Foto aquí, sonrisa allá, ha sido todo un baño de multitudes y lo ha disfrutado.
No han faltado los guiños a su estilo inconfundible. "Muchas tardes y buenas gracias", le ha dicho uno. Rajoy ha sonreído.







