Las decisiones que se toman, pesan, pero si es en el seno de la realeza, tienen repercusiones que van más allá de lo personal. Las familias reales enfrentan constantemente retos que desafían los vínculos más íntimos. En esos momentos, las llamadas y conversaciones privadas cobran un valor inesperado, influyendo en el destino de varios.
Meghan Markle y Harry se alejaron de Buckingham, yéndose a vivir a otro continente. Sin embargo, no basta la distancia para cortar los lazos que une la sangre y los vínculos familiares. La presión y el tiempo apremian y la incertidumbre crece, se encuentran en un punto de inflexión.










