Los seguidores de La Promesa han sido testigos esta semana de cómo Leocadia, interpretada por Isabel Serrano, ha confesado indirectamente por fin lo que ha estado ocultando. Sí, que tiene unos planes en mente para destruir a la familia Luján y que nada ni nadie le va a impedir hacerlos realidad.
De ahí que estos días ha sido capaz hasta de hacer sufrir a su propia hija. Todo para evitar que interceda en su venganza.

Leocadia, interpretada por Isabel Serrano, es la clara villana de La Promesa
Desde su llegada a La Promesa, el personaje de Leocadia había sabido ganarse la simpatía de muchos. Su actitud protectora hacia Jana, su apoyo incondicional a la relación de esta con Manuel, y sus enfrentamientos con la marquesa la posicionaron como un personaje aparentemente justo. Pero la evolución de su comportamiento no ha hecho más que confirmar lo contrario.
A lo largo de las últimas semanas, la Leocadia dulce ha ido dando paso a una mujer ambiciosa, manipuladora y decidida. Aunque ha sido esta semana cuando ha dejado caer, con palabras y con hechos, que su plan de venganza está en marcha. Su objetivo está claro: aniquilar a los Luján, cueste lo que cueste.
Y para lograrlo, nada ni nadie le va a estorbar. Ni siquiera su propia hija, Ángela, a la que ha intentado obligar a regresar a Zúrich.
La joven, sin embargo, se negó a marcharse, sobre todo por su relación con Curro. Su decisión de quedarse, incluso acampando a las afueras del palacio, la llevó al límite de sus fuerzas.

La dureza con la que su madre actuó en estos capítulos ha sobrecogido a los seguidores. En lugar de preocuparse por la salud de su hija, decidió utilizar el sufrimiento como herramienta de presión. Y es que la quiere lejos de palacio a toda costa.
Su idea: que Ángela se rinda y abandone La Promesa por su cuenta. Pero al ver que esto no funcionaba, ha ido mucho más allá.








