Cristina Pedroche es una de las mujeres de nuestro país que más interés despierta. Tanto es así que sus campanadas son las más vistas cada año y cuenta con 3.000.000 de seguidores en Instagram.
Precisamente estar siempre en el foco mediático, hace que a diario ella reciba muchos aplausos, pero también críticas. En concreto, estas le llegan por su físico y ante las mismas ha decidido no quedarse de brazos cruzados.
Lo que ha hecho ahora Cristina Pedroche es salir al paso de quienes se meten con sus cejas gruesas. Para ello, ha rescatado una fotografía de su adolescencia con la que ha dejado callado a su marido, Dabiz Muñoz, a sus fans e incluso a sus haters. Nadie esperaba que publicara una imagen de este tipo, que ha permitido ver cómo era entonces su imagen.
Cristina Pedroche publica una imagen sorprendente y que deja boquiabiertos a todos
Cristina Pedroche, que ha reconocido estar pasándolo mal por las críticas hacia su postparto, lleva tiempo recibiendo burlas por otro motivo. Ni más ni menos que porque, de un tiempo para acá, se ha dejado las cejas más gruesas. Y es que hay quienes creen que no le favorecen en absoluto o que son fruto de algún retoque.

La colaboradora de Zapeando intenta no hacer caso a los ataques que recibe, pero en esta ocasión ha decidido no quedarse callada. Su paciencia ha llegado al límite y ha optado por responder a los haters que se burlan de su decisión respecto a las citadas cejas. Lo ha hecho compartiendo una fotografía de adolescente, con la que aclara que siempre le ha gustado llevarlas gruesas y que son naturales.
Cristina ha sorprendido con esa instantánea de cuando tenía 18 años, porque permite descubrir cómo era hace años. Junto a la misma, que seguro ha enternecido a Dabiz Muñoz, ha escrito: “Siempre he tenido las cejas gorditas y me gustaba llevarlas muy definidas. Antes, estaba obsesionada y cada vez que me veía un pelito, me lo quitaba, lo que hace que, al final, te vayas quitando algunos que no tocan”.
“Un día me dijo una amiga: «Te estás dejando unas cejas raras». Y tenía mucha razón”.






