La visita de los reyes Felipe y Letizia a los Países Bajos ha sido un momento muy comentado y seguido por todos. Allí, se ha producido una cena de gala ofrecida por la familia real holandesa en el Palacio Real de Ámsterdam.
Para ello, doña Letizia ha optado por un impresionante vestido, estrenado especialmente para esta ocasión, en un vibrante tono azul cobalto. La prenda, con mangas tres cuartos adornadas con delicados lacitos, refleja el distintivo estilo de las creaciones de Burillo.
Complementando su atuendo, lleva un cinturón del mismo tejido y lo ha combinado con unos pendientes de botón. Como pieza central, ha lucido una majestuosa tiara que en su día perteneció a la reina María Cristina.
La majestuosa caída del vestido se destaca en las fotografías, aunque su esplendor completo no pudo ser apreciado. Esto es debido a que la Reina debió recibir el besamanos sentada debido a una dolencia en su pie izquierdo.






