Montoya ha sido el protagonista en gran medida de lo que ha sucedido estos días en Supervivientes. Y todo porque él ha sido informado de lo que algunos de sus compañeros hablan sobre su figura. Un descubrimiento ante el que ha tomado una firme postura.
Cansado de estas situaciones y de los enfrentamientos, ha comunicado su determinación. Y esta no es otra que pensar única y exclusivamente en su salud mental.

Montoya, al límite tras conocer lo que dicen sus compañeros en Supervivientes
La aventura de Montoya en Supervivientes ha sido, desde el primer momento, un torbellino de emociones. Su llegada ya estuvo marcada por conflictos con Manuel, pero ahora la tensión se ha extendido a otros compañeros, como Pelayo y Makoke. Las discusiones, los malentendidos y las actitudes del resto de concursantes han hecho mella en el estado anímico del sevillano.
En una de las últimas galas de esta semana, él fue informado de algo que ha terminado por colmar su paciencia. Supo que varios participantes habían hablado a sus espaldas. No solo eso: hicieron bromas y comentarios sobre él que, lejos de pasar desapercibidos, han tocado su fibra sensible.
Este descubrimiento supuso un antes y un después para Montoya. Al enterarse, no dudó en tomar la palabra y sincerarse ante todos.
“Estoy un poco bajillo, viviendo una montaña rusa continua. Estoy al límite”, confesó, con el rostro visiblemente afectado.
Montoya adopta una postura firme en Supervivientes: la salud mental por encima de todo
Pero lo que más sorprendió a los espectadores y al resto de los concursantes fue la decisión que Montoya anunció de forma clara y directa. Así, tras conocer lo último de alguno de sus compañeros, manifestó: “No me voy a enervar más, por mi salud mental y emocional”. Con esas palabras, dejó claro que su prioridad ahora mismo es cuidarse a sí mismo y no dejar que las críticas ni los comentarios de otros afecten su equilibrio personal.






