Tras varias semanas desde que recibió el alta hospitalaria, el estado de salud del Papa Francisco continúa siendo objeto de atención y preocupación dentro y fuera del Vaticano. Aunque desde la Santa Sede se ha insistido en que el Pontífice evoluciona favorablemente, pocos detalles se han ofrecido sobre su recuperación.
Todo esto ha generado una oleada de preguntas e incertidumbre entre los fieles y medios internacionales. Desde su salida del hospital, donde fue tratado por una neumonía bilateral, el Papa ha permanecido recluido en su residencia de Santa Marta. Sin apenas protagonismo en actos públicos o litúrgicos oficiales.

Su perfil bajo en estos días de Semana Santa ha sido notable, delegando muchas de sus funciones a otros altos cargos de la Curia romana. Es algo que ya estaba previsto, pero que, de todas formas, no deja de preocupar a algunos.
Una posible reaparición significativa
Sin embargo, en las últimas horas, ha trascendido una novedad que podría marcar un punto de inflexión en su recuperación. El Vaticano no descarta que el Papa Francisco imparta mañana la bendición apostólica Urbi et Orbi. Es uno de los actos más simbólicos y esperados del calendario litúrgico católico, que se realiza únicamente en Navidad y en el Domingo de Pascua.
Se sabe que la Misa de Resurrección del Domingo de Pascua será presidida a las 10:15 horas por el Cardenal Angelo Comastri en la Plaza de San Pedro. Pese a ello, todo apunta a que el propio Pontífice podría asomarse desde el balcón central de la Basílica de San Pedro. Sería para ofrecer la histórica bendición "a la ciudad y al mundo".







