Desde hace tiempo, las visitas de Estado parecen haber pasado a un segundo plano en la agenda de Felipe VI y Letizia. Mientras otras monarquías europeas continúan con una intensa actividad diplomática, la Casa Real española ha tomado una decisión firme: reducir la participación de los reyes en este tipo de eventos. Un cambio que podría afectar su visibilidad y peso en el panorama internacional.
Pero, ¿qué hay detrás de esta situación? Mientras otras casas reales siguen protagonizando encuentros diplomáticos, en España la ausencia de estas llama la atención. ¿Es una estrategia deliberada o una consecuencia de decisiones gubernamentales?

Casa Real toma una firme decisión con Felipe y Letizia
Históricamente, la agenda de los reyes incluía al menos dos visitas de Estado anuales, ya fuese recibiendo mandatarios en territorio español o representando al país en el extranjero. Sin embargo, desde abril de 2023 no ha habido ninguna visita oficial en la que Felipe VI y Letizia actuaran como anfitriones. La última fue la del presidente de Colombia, Gustavo Petro, y desde entonces no se han anunciado nuevos encuentros.
En contraste, otras monarquías europeas han mantenido una intensa actividad diplomática. Federico y Mary de Dinamarca comenzarán esta misma semana una visita de Estado a Francia, donde serán recibidos por el presidente Emmanuel Macron. De igual manera, Ingrid Alexandra de Noruega y Amalia de Holanda han sido incluidas en viajes de Estado junto a líderes de Islandia y Omán.

Incluso los reyes de Bélgica, Felipe y Matilde, han dado ejemplo con su agenda, al emprender un viaje a Vietnam, tras recibir al presidente de Singapur en una visita oficial. En Reino Unido, a pesar de los problemas de salud del rey Carlos III, la agenda de visitas internacionales sigue activa, aunque con algunas modificaciones.








