El estudio, publicado en 'Nature Communications', identifica un nuevo regulador clave de la mielina
Una investigación internacional liderada por la Universitat de València aporta nuevas evidencias para el desarrollo de terapias neuroprotectoras frente a la esclerosis múltiple. El trabajo se ha publicado en la prestigiosa revista Nature Communications.
Qué han descubierto
El estudio identifica un nuevo regulador de la mielinización axonal, un proceso clave para el funcionamiento del sistema nervioso que se altera en esta enfermedad. El objetivo es contribuir a frenar esa disfunción y abrir la puerta a una posible terapia metabólica orientada a proteger las neuronas.
Una enfermedad que afecta a millones
La esclerosis múltiple afecta a cerca de 2,8 millones de personas en todo el mundo. Es una enfermedad inflamatoria que destruye la mielina, la cubierta que protege las fibras nerviosas del cerebro y la médula espinal. Su pérdida compromete la salud neuronal y acaba induciendo neurodegeneración y un déficit neurológico irreversible.
La necesidad clínica que buscan cubrir
Aunque existen tratamientos que reducen la actividad inflamatoria, prevenir la degeneración neuronal asociada a la progresión sigue siendo una necesidad no cubierta. De ahí la importancia de identificar nuevas terapias dirigidas a proteger la mielina y los axones.
Un equipo de referencia
La investigación la ha dirigido el grupo NeuroCore de la UV–Instituto Cavanilles de Biodiversidad y Biología Evolutiva, con su coordinadora, Vanja Tepavcevic, al frente. Ha contado con la colaboración del Centro de Investigación Príncipe Felipe y de centros del País Vasco, Francia y la red Ciberned, en una alianza científica de primer nivel.
La clave: alimentar bien a las neuronas
La mielina cumple una función esencial en el soporte metabólico de las neuronas. La investigación revela que una proteína encargada de facilitar la entrada de nutrientes energéticos en las células es fundamental para mantener la integridad de la mielina y de los axones. Cuando ese transportador se altera —algo que se observa en pacientes con esclerosis múltiple progresiva— se producen cambios que favorecen la degeneración.
El camino terapéutico
La buena noticia es que esos daños se reducen al aplicar estrategias metabólicas que permiten a las células usar vías alternativas. Potenciar ese mecanismo abre nuevas oportunidades para tratar la esclerosis múltiple y otros trastornos del sistema nervioso, y sienta las bases para futuras terapias que frenen la progresión de enfermedades neurodegenerativas.
Una línea a explorar: la dieta
Entre las aplicaciones que apunta el equipo, la coordinadora señala el interés de investigar si una dieta cetogénica o una suplementación específica podría ayudar a preservar la mielina, siempre bajo supervisión médica. Estudios previos indican que este tipo de dietas reducen la inflamación y atenúan algunos síntomas.
Ciencia pública que da esperanza
El proyecto ha contado con apoyo del Ministerio de Ciencia, del programa Plan GenT de la Generalitat Valenciana, de fondos europeos y de varias fundaciones dedicadas a la enfermedad. Un ejemplo de cómo la inversión en investigación desde la Comunitat se traduce en esperanza para millones de personas.