El arroz valenciano vuelve a estar en guardia. La Unió Llauradora ha alertado de un preocupante repunte del 'cucat' o barrenador del arroz (Chilo suppressalis) esta campaña en las zonas productoras de la Comunitat Valenciana. Los agricultores ya constatan daños y una merma en el cultivo que podría agravarse en las próximas semanas. La organización agraria reclama una revisión urgente del sistema de control biológico para atajar el problema antes de que vaya a más.
Un método eficaz que este año falla
La campaña de Agricultura para reducir el 'cucat' del arroz alcanza al 100% del arrozal valenciano REMITIDA / HANDOUT por GVA
La Unió deja claro que no cuestiona la técnica en sí. Al contrario, subraya que el sistema de confusión sexual mediante feromonas ha demostrado "una elevada eficacia" desde su implantación en los arrozales valencianos, permitiendo mantener la plaga bajo control durante años y reduciendo de forma muy importante la necesidad de recurrir a insecticidas. El problema, apuntan, está en cómo se ha ejecutado esta campaña.
Cambios en la colocación de los difusores
Los productores señalan directamente al procedimiento. Según trasladan a La Unió, este año "se ha modificado tanto el sistema de colocación como la empresa encargada de suministrar los difusores". Los agricultores advierten de que parte de los dispositivos "no habría quedado correctamente instalada o habría desaparecido", lo que "habría reducido la cobertura efectiva en determinadas parcelas". A ello se suma un cambio en el calendario: si antes se colocaban una vez sembrado el arroz, este año se ha optado por instalarlos antes y durante la siembra, un giro que los productores creen que debe evaluarse por si está detrás de la menor eficacia.
Una inversión que no garantiza el control
La organización recuerda el compromiso adquirido por la Administración. El conseller Miguel Barrachina presentó en junio del año pasado la campaña para proteger con técnicas biológicas el 100% de los arrozales valencianos frente al 'cucat', con una inversión de 420.000 euros y la instalación de 215.000 difusores en unas 15.600 hectáreas del arrozal del Parque Natural de l'Albufera, la Marjal de Pego-Oliva, la Llosa y Xilxes. Sin embargo, La Unió advierte de que una inversión importante "no garantiza por sí misma el control de la plaga si el sistema no funciona correctamente sobre el terreno".
Merma en el cultivo y otros frentes abiertos El campo ya nota las consecuencias. Los agricultores de zonas como Cullera observan "una merma y daños en el cultivo", mientras los efectos del 'cucat' empiezan a detectarse también en otras áreas arroceras. La Unió recuerda además que el sector afronta otros problemas fitosanitarios, como la Piricularia, y las dificultades derivadas de la retirada de materias activas sin alternativas suficientemente eficaces.
La Unió reclama por ello una evaluación técnica urgente y pide a la Conselleria que compruebe sobre el terreno la correcta colocación de los difusores, analice las causas de las incidencias y adopte medidas correctoras si se confirma la pérdida de eficacia. Como resume la propia organización, "la protección del arroz valenciano exige disponer de herramientas de sanidad vegetal eficaces y adaptadas a las condiciones reales de cada zona productora". El futuro de una campaña ya complicada está en juego.