Vodafone está viviendo uno de los mejores momentos de su historia reciente, y su mensaje a Movistar es claro. No será fácil ni barato hacerse con el operador rojo.
En los últimos tiempos se ha especulado mucho sobre una posible operación por parte de Telefónica para adquirir Vodafone España. Pero la realidad es muy diferente. La compañía ha dejado claro, sin necesidad de palabras directas, que sus planes pasan por seguir creciendo y no por vender.
El imparable crecimiento de Vodafone
La llegada de Zegona a Vodafone España hace poco más de un año marcó un antes y un después. Desde entonces, el rumbo de la empresa ha cambiado de forma significativa. Zegona no solo ha revitalizado la marca, sino que ha conseguido duplicar su valor en apenas 12 meses.

Cuando el grupo británico tomó el control, Vodafone España tenía una valoración cercana a los 5.300 millones de euros. Hoy, según estimaciones de analistas financieros recogidas por The Objective, esa cifra se ha elevado hasta rondar los 10.000 millones. Un salto impresionante que confirma que Vodafone ha recuperado fuerza y prestigio.
Este crecimiento ha estado impulsado por decisiones estratégicas muy acertadas. Una de ellas fue poner al mando a José Miguel García, cuya gestión ha sido clave para este nuevo impulso. También han influido acuerdos recientes, como uno muy relevante con la Fundación SEPI o la firma de nuevos contratos importantes.







