En países como Reino Unido y España, la saturación de la sanidad pública ha llevado a un incremento en la colaboración con hospitales privados, una estrategia clave para reducir las largas listas de espera.
Por ello, en países como Reino Unido se ha decidido combinar la sanidad pública con la sanidad privada. De esta manera, acelerar procedimientos y reducir tiempos de espera.
Se trata de una práctica que España lleva realizando durante años, especialmente en Madrid. Allí, la combinación de gestión pública y privada ha permitido reducir de manera significativa las demoras en intervenciones quirúrgicas.
Y es que las listas de espera en España son un problema cada vez más alarmante. A finales de 2023, el Ministerio de Sanidad reportó que más de 800.000 pacientes aguardan ser operados en el sistema público, con un promedio de espera de 128 días. Entre las especialidades más afectadas, la cirugía traumatológica es la que registra los mayores retrasos, superando los 140 días de espera. Además, tanto la cirugía general como oftalmología también presentan tiempos de espera elevados.









