El Sidi Saler lleva quince años sin actividad. Un hotel de cinco estrellas que alojó a Sting, Tina Turner y a los futbolistas de la selección española, enclavado en pleno corazón del Parque Natural de la Albufera, lleva más de una década atrapado en un laberinto judicial y administrativo sin salida clara.

Ahora, una nueva amenaza se cierne sobre el edificio. El Ministerio para la Transición Ecológica está tramitando un Anteproyecto de Real Decreto que modifica el Reglamento General de Costas. El texto introduce un límite máximo a las concesiones: 75 años para proyectos de restauración y conservación, 50 para instalaciones de servicio público y 30 para el resto. Este último sería el techo para el Sidi Saler.
Pero hay más. El anteproyecto añade que no se podrán otorgar concesiones cuando las obras o instalaciones supongan un riesgo cierto de ser alcanzadas por el mar. El hotel ya está incluido en el dominio público marítimo-terrestre tras el deslinde aprobado en 2007. Los tribunales han avalado además la denegación de sus licencias de rehabilitación por encontrarse en la misma playa, con afectación de las dunas.







