En Burdeos, Francia, más de 1.700 pasajeros de un crucero han quedado en cuarentena tras la muerte de uno de los viajeros, un hombre de 90 años, cuya causa podría estar relacionada con una gastroenteritis, según han informado las autoridades.
El barco había llegado al puerto el martes por la noche, procedente de Brest, y forma parte de una ruta que comenzó el 6 de mayo en las Islas Shetland. Durante el trayecto también hizo escala en ciudades como Belfast, Liverpool y Brest antes de arribar a su última parada en Francia.
De los 1.233 pasajeros a bordo, en su mayoría británicos e irlandeses, alrededor de 50 han presentado síntomas compatibles con una infección gastrointestinal. Por ello, se están realizando análisis para comprobar si el origen del brote es el norovirus, un virus altamente contagioso que provoca vómitos y diarrea.
El crucero pertenece a la compañía Ambassador Cruise Line y tenía previsto continuar su viaje hacia España tras su estancia en Burdeos.
Los primeros análisis realizados a bordo han descartado la presencia de norovirus, aunque en el hospital de Burdeos se están llevando a cabo pruebas adicionales, según han señalado las autoridades sanitarias.
Estas mismas fuentes no descartan la posibilidad de que se trate de un problema de origen alimentario, pero sí descartan cualquier relación con el hantavirus, el cual habría provocado la muerte de tres pasajeros del crucero MV Hondius, que realizaba la ruta entre Ushuaia, en Argentina, y Cabo Verde.
El momento de mayor intensidad de los síntomas —vómitos y diarreas— se registró el 11 de mayo, cuando el barco se encontraba en la ciudad francesa de Brest, de acuerdo con la misma fuente. La persona fallecida, de edad avanzada (nonagenaria), murió antes de que el buque llegara a dicho puerto.