Más de 51.600 pacientes aguardaban una intervención quirúrgica en la Comunitat Valenciana al cierre de 2025. La demora media para ser operado se sitúa en 88 días. Son cifras que, lejos de tranquilizar, reflejan la presión creciente sobre una sanidad pública que acumula tensión año tras año.
De esos pacientes, 8.309 llevan más de seis meses esperando el quirófano. Es decir, uno de cada seis. Las especialidades más saturadas son traumatología, con casi 13.000 pacientes pendientes, y oftalmología, con más de 10.000. Las esperas más largas alcanzan los 152 días en Cirugía Plástica y los 147 en Cirugía Pediátrica.
La situación no es mejor si se amplía el foco a las consultas externas. A finales de 2025, más de 434.000 valencianos estaban en lista de espera para ver a un especialista, con una demora media de 95 días.
El problema no es exclusivo de la Comunitat. En el conjunto de España, casi 854.000 personas esperaban ser operadas al cierre del año. Casi 7.000 más que doce meses antes. Más de 20.000 más que en junio de 2025. La tendencia es clara: cada año, más pacientes. Cada año, más espera.
El tiempo medio nacional se sitúa en 121 días. Una cifra que, lejos de mejorar de forma estructural, oscila sin rumbo fijo desde hace años.
El Sistema Nacional de Salud lleva demasiado tiempo funcionando con remiendos. El Gobierno de Pedro Sánchez no ha presentado ninguna reforma sanitaria de fondo. Los pacientes, mientras tanto, siguen sumando días en una lista que no para de crecer.
La sanidad pública necesita medidas urgentes. Más financiación, más profesionales, más quirófanos operativos. No hay margen para la complacencia cuando miles de familias esperan meses para una operación que no puede esperar. Sin embargo, el Gobierno de Pedro Sánchez sigue sin mover ficha. Sin reformas, sin inversión real, sin un plan creíble a largo plazo. El PSOE lleva años mirando hacia otro lado mientras el sistema se deteriora. Y los pacientes, como siempre, pagan la factura.