El padre de Lamine Yamal estuvo en la portada de todos los medios hace tan solo unos pocos días. El progenitor del joven futbolista de la Selección Española de Fútbol fue víctima de un apuñalamiento a manos de varias personas, un ataque que lo mandó directamente a la UCI. Las hipótesis en torno a lo sucedido, fueron múltiples.
Sin embargo, recientemente acaba de salir a la luz una nueva hipótesis de los que, parece ser, ocasionó la trifulca que acabó en el apuñalamiento del padre del jugador del Barcelona.

En un reciente operativo, los Mossos d’Esquadra detuvieron a cuatro personas vinculadas con el ataque a Mounir Nasraoui, padre del joven futbolista del FC Barcelona. El ataque con cuchillo ocurrió el pasado miércoles cerca del campo de fútbol de Rocafonda, en Mataró, Barcelona, un lugar frecuentado por Nasraoui y su entorno.
Supuetamente, los detenidos pertenecen a una misma familia de etnia gitana: dos hermanos, su padre y un primo, quienes habrían tenido un altercado previo con Nasraoui que escaló hasta el ataque. Tras las detenciones, tres de los implicados quedaron en libertad provisional, mientras que el principal acusado fue enviado a prisión preventiva.
Así fue como comenzó todo
De acuerdo con nuevas informaciones sobre el caso, el origen de la reyerta fue por un bebé. Según lo que publica el digital THE OBJECTIVE, fue el pequeño niño que estaba dentro de una bañera el que, jugando con el agua, mojó sin querer al padre de Yamal.
El padre de Lamine Yamal paseaba por la calle Frank Marshall, un área familiar para él, ya que vive allí. De repente, un chorro de agua de una piscina infantil en una terraza cercana lo empapó.
Este incidente, aparentemente inofensivo, desencadenó un conflicto mayor. Enfurecido, Nasraoui reaccionó de manera desproporcionada hacia un joven, lo que llevó al padre del menor, su hermanastro y su abuelo a intervenir para defenderlo.








