La reconstrucción tras la dana avanza también bajo tierra. Iberdrola, a través de su distribuidora i-DE, está ejecutando en Riba-roja de Túria una inversión superior a los 10 millones de euros para recuperar y modernizar las infraestructuras eléctricas dañadas por el temporal del 29 de octubre.
El proyecto estrella es la remodelación integral de la subestación transformadora del polígono industrial El Oliveral, una de las zonas más afectadas. La actuación busca incrementar la fiabilidad del suministro, modernizar las instalaciones y dotarlas de mayor capacidad de respuesta ante fenómenos meteorológicos extremos. La subestación incorpora ya el primer Conjunto Integral de Control (CIMC) del municipio, un sistema que centraliza telecomunicaciones, protecciones y control operativo en un único espacio, construido sobre una base elevada de hormigón para hacer frente a posibles avenidas de agua.
Ignacio García Bosch, responsable del proyecto, ha destacado que las actuaciones permitirán a vecinos e industrias «contar con una red del futuro» gracias a instalaciones más compactas, modernas y con los estándares más avanzados en digitalización. También ha subrayado que buena parte de las obras se están ejecutando sin interrumpir el suministro eléctrico, gracias al uso de grupos electrógenos y un sistema de notificación mejorado para informar de los cortes programados.
A estas mejoras se suma la renovación de 46 centros de transformación repartidos por el municipio, la actualización del parque de 132 kilovoltios y el soterramiento de más de un kilómetro de línea eléctrica en El Oliveral, con una inversión adicional de 3,4 millones.
Todo ello se enmarca en el plan il·lumina, con el que Iberdrola está movilizando 100 millones de euros para rediseñar la red eléctrica afectada por la dana en la Comunitat Valenciana. Un proyecto respaldado por el impulso de la Generalitat a la reconstrucción, con un equipo de 35 profesionales dedicados en exclusiva y cerca de 1.000 trabajadores de empresas contratistas.