Un barco no tripulado de 53 nudos ensaya en el muelle 19 maniobras de precisión y navegación autónoma
El futuro de la vigilancia marítima ha pasado por Alicante. Una embarcación autónoma de última generación, no tripulada y equipada con inteligencia artificial, fue probada este martes en aguas del puerto alicantino en misiones de vigilancia, patrulla y seguridad marítima.
Las pruebas, impulsadas por la empresa Cyberdatacontrol SL, sitúan a la ciudad como punto de referencia para el ensayo de tecnologías avanzadas aplicadas a la seguridad marítima, según la Autoridad Portuaria. La embarcación puede alcanzar los 53 nudos, es decir, unos 100 kilómetros por hora.
El protagonista del ensayo fue el BNK Serie M Versión Patrulla, un barco autónomo desarrollado para misiones de vigilancia costera, reconocimiento y apoyo a operaciones marítimas mediante sistemas de navegación inteligente.
La jornada se desarrolló en el muelle 19, donde se evaluaron maniobras de precisión y navegación tanto asistida como autónoma. Entre las tecnologías que incorpora destacan las rutas programadas, los radares de última generación, la visión térmica y la inteligencia artificial para identificar embarcaciones, personas y objetos flotantes, además de comunicaciones redundantes por redes móviles y satélite.
La seguridad, además, está contemplada de serie. El sistema ejecuta protocolos automáticos en caso de pérdida de comunicaciones, garantizando la detención controlada de la embarcación y la recuperación remota del control por parte del operador.
Las aplicaciones son amplias y van mucho más allá de lo militar. La demostración ha permitido comprobar el potencial de esta tecnología para la vigilancia de infraestructuras críticas, la protección portuaria, el control del tráfico marítimo, la monitorización ambiental y el apoyo a operaciones de búsqueda y rescate.
La prueba coincide, además, con un paso administrativo relevante. El Boletín Oficial de la Provincia ha publicado la ordenanza que regulará un entorno controlado de pruebas de tecnologías innovadoras dentro del recinto portuario. El texto se elevará para su aprobación en el próximo Consejo de Administración de la Autoridad Portuaria, con el objetivo de compatibilizar el impulso a la innovación con la protección de la seguridad de las personas, las instalaciones y los bienes públicos.
Alicante, por tanto, no solo ensaya tecnología: prepara el marco para seguir haciéndolo. Un puerto que se posiciona como laboratorio de la navegación del futuro.