La película de un hombre trans embarazado que tuvo una subvención de 1 millón de euros, recauda apenas 10.000
La directora de '9 Lunas' señala que "tenemos que acostumbrarnos a ver chicos trans embarazados"
porJose Andres Jorge Barceló
actualidad
La directora, Patricia Ortega, ha indicado que: "Tenemos que acostumbrarnos a ver chicos trans embarazados por la calle"
La película 9 Lunas, dirigida por Patricia Ortega y centrada en la historia de un hombre trans embarazado, ha debutado en salas españolas con una recaudación inferior a los 10.000 euros pese a haber recibido un millón de euros en ayudas públicas del Ministerio de Cultura. El resultado comercial del filme ha reabierto el debate sobre el uso de subvenciones estatales en proyectos cinematográficos de contenido identitario.
La cifra de dicha recaudación ha sido publicada por el Blog de cine español. Sin embargo, según el medio Audiovisual451, indica que fueron 10.384.
Foto de la audiencia de 9 lunas según el blog del cine español
La cinta llegó a los cines con un lanzamiento de 52 copias y un importante respaldo institucional a través del Instituto de la Cinematografía y de las Artes Audiovisuales (ICAA), organismo dependiente del Ministerio de Cultura. La ayuda pública concedida representa cerca del 40% del presupuesto total de la producción, cifrado en 2,6 millones de euros.
9 Lunas está producida por La Claqueta PC junto a otras compañías españolas y belgas y cuenta con un reparto en el que figuran nombres conocidos del cine nacional como Jorge Sanz, María León, Kiti Mánver, Sara Sálamo y Fernando Guallar.
Un millón de euros para la película 9 Lunas
La historia gira en torno a Ángel, un entrenador personal trans que descubre inesperadamente que está embarazado cuando se encontraba a punto de completar su transición de género. A partir de ahí, la película desarrolla un conflicto personal marcado por la identidad, la maternidad, el entorno familiar y la aceptación social.
La directora Patricia Ortega ha defendido públicamente el enfoque de la película como una obra sobre “la transformación y el apoyo incondicional”. En declaraciones promocionales, aseguró que el largometraje está dedicado “a quienes acogen con amor lo que el mundo a veces señala como diferente, extraño o anormal”.
Además, Ortega subrayó que la sociedad “tiene que acostumbrarse a ver chicos trans embarazados por la calle”, unas palabras que han contribuido a alimentar la controversia alrededor del filme y su financiación pública.
El escaso rendimiento en taquilla ha provocado críticas desde distintos sectores que cuestionan la rentabilidad cultural y económica de determinadas subvenciones cinematográficas. Algunos consideran que el volumen de ayudas públicas destinado a proyectos de marcado contenido ideológico no guarda relación con el interés real del público ni con la respuesta comercial posterior.
El debate se produce además en un contexto de creciente discusión sobre el destino de los fondos públicos, especialmente en áreas como la sanidad, la investigación o las infraestructuras. Las críticas se centran en si el Estado debe asumir riesgos económicos tan elevados en películas con una capacidad limitada de retorno comercial.
No obstante, desde el sector audiovisual recuerdan que las ayudas públicas al cine no persiguen únicamente objetivos de rentabilidad económica, sino también promover diversidad cultural, nuevos enfoques narrativos y producciones que difícilmente podrían financiarse únicamente mediante inversión privada.
La película se presenta como una feel good movie con un mensaje de inclusión y transformación personal, aunque su arranque en salas evidencia las dificultades que atraviesa buena parte del cine español para conectar con el gran público.
El caso de 9 Lunas vuelve así a colocar en el centro del debate la política de subvenciones culturales en España y el criterio utilizado para adjudicar ayudas millonarias a determinadas producciones cinematográficas.